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TSJ

AS/0310/2014

Tribunal Supremo de Justicia
14 de julio de 2014Civil LiquidadoraMag. Javier Medardo Serrano Llanos
Proceso
Sala
Civil Liquidadora
Año
2014

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Texto del fallo

SALA CIVIL LIQUIDADORA

Auto Supremo:                Nº 310

Sucre:                        14 de Julio de 2014

Expediente:                C-48-09-S

Distrito:                        Cochabamba

Segunda Magistrada:   Dr. Javier Medardo Serrano LIanos

VISTOS:

El recurso de nulidad de fojas 900 a 906, interpuesto por  Ángel Soliz Cartagena, Juan José Flores Allende y Rolando Rojas Torrico en representación  de  la  Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para   la Vivienda Comunal Alalay Ltda.; el recurso de  casación en  la forma y  en  el  fondo de  fojas   887  a  896  vuelta,  interpuesto  por  Edwin Higueras Antezana y  Liddy López de  Higueras  contra  el Auto  de Vista de  24  de  abril  de  2009, de fojas  846  a 847,  pronunciado por la  Sala   Civil  Segunda  de  la  entonces  Corte Superior  del  Distrito Judicial  de  Cochabamba,  dentro  del  proceso  ordinario  de  mejor derecho de  propiedad, seguido por  Gualberto Villarroel Bautista  y Lola  Villarroel de  García contra los  ahora  recurrentes;  las contestaciones  de fojas  908  a 911  vuelta y de fojas  918  vuelta, los antecedentes  procesales; y:

CONSIDERANDO: (De la Relación de la Causa).-

Que,  tramitado el proceso de referencia, el Juez   decimo primero de Partido  en   lo  Civil  de  la  ciudad  de  Cochabamba,  pronunció  la Sentencia de  16 de  marzo de  2006, cursante  de  fojas  480  a  485, declarando  probada  en   parte  la  demanda  de fojas  125  a  127, interpuesta  por  Gualberto Villarroel Bautista  y  Lola  Villarroel de García, con  relación al  mejor derecho de  propiedad e improbadas las  excepciones perentorias  opuestas; reconoce  el mejor derecho propietario de los demandantes y  dispone  la reivindicación del inmueble ubicado en  la  Urbanización Ballivian, Jurisdicción  de la Pacata Alta,  de  Sacaba, provincia Chapare, actualmente  provincia Cercado  del   departamento   de   Cochabamba   con  una  extensión superficial de 400  metros cuadrados,  de Edwin Higueras Antezana y  Lola  López de  Higueras,  el  mismo que   deberá  ser  entregada  a favor   de   sus    propietarios   Gualberto  Villarroel  Bautista   y   Lola Villarroel de  García,  de  manera  directa  o en  su  caso   a  través  de sus    apoderados   en   tercero   día   de   ejecutoriado   el   fallo,   bajo conminatoria  de lanzamiento.

Que,  por  memorial  de  fojas  489  a 502,  los  demandados interpusieron recurso  de  apelación  en  contra  la  Sentencia  de  16 de marzo  de 2006,  sobre el  cual la Sala   Civil  Segunda de la entonces Corte Superior del Distrito  Judicial  de  Cochabamba emitió el Auto  de  Vista  de  24 de  abril  de  2009,   cursante  de  fojas 486  a  487;  por  el cual   confirmando  la  Sentencia  de  16  de  marzo de   2006   y   declarando   improbada   la   demanda   de   tercería   de dominio excluyente planteada  por  los personeros  de la Cooperativa de Ahorro y Crédito para   la Vivienda Comunal Alalay Ltda.

CONSIDERANDO: (Del Recurso de Casación).-

I.- Que, la resolución de segunda instancia, motivó  que los representantes de la Cooperativa  de   Ahorro  y  Crédito  para  la Vivienda Comunal Alalay Ltda., en  fecha  12 de junio de  2009, por memorial de fojas 900 a 906, interpongan RECURSO  DE NULIDAD (casación   en    la   forma),  en   la   que  denuncian los siguientes  aspectos:  a)  la  nulidad  procesal  por   vicios de prima fasie que viola  garantía  constitucional  de  derecho a la defensa por no  haberse  deducido la  demanda  en  contra  de   la   referida Cooperativa  por   cuanto   ésta    se   encuentra   vinculada   a  la   litis denunciando  la deslealtad de  los demandantes  pretendiendo desconocer los  derechos  de  la  Cooperativa; b) Nulidad del  Auto  de24   de   abril   de   2009,    particularmente    en   el  considerando   que resuelve la  tercería  de  dominio excluyente  sin  la  debida fundamentación  y en  contradicción  a  los  artículos  355,   356,   358 parágrafo  III  y 359 del  Código de  Procedimiento  Civil. Por  lo  expresado   piden   anular   obrados   hasta    que    se   dicte    nueva resolución.

II.- Por  otra  parte, la resolución de  segunda instancia,  motivó que los  demandados,  en  fecha 10 de junio  de  2009, por  memorial de fojas 887 a 896  vuelta,  interpongan  recurso  de  casación  en   el fondo y en la forma.

Con relación al fondo señala que:

1.-  La   sentencia   recurrida   contuviere  violación,  interpretación errónea o aplicación indebida de la ley,  que  en  el presente caso  se manifiesta  de  manera  expresa en  que  los  demandantes  conocían que  el  derecho propietario de  todos los  lotes   de  la  Urbanización, incluyendo el predio ahora  en  litigio, permanecían  aun   en  lo pro indiviso a  nombre  de  la  Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para   la Vivienda  Alalay  Ltda.,   a   quienes   deliberadamente   no    se   le demando, indican que  cuando la parte   demandante  no obra  así,  es obligación del juez   tomar las  determinaciones  precisa para   evitar la violación de las  garantías  constitucionales,  considerando que  no fueron observados los artículos 3 y 90 del Código de Procedimiento Civil.

2.- La resolución recurrida y la  sentencia ignoran que  la demanda de  mejor derecho solo  podía intentarse  contra la  Cooperativa y no contra los  ahora  recurrentes;  observando la  diferencia de  límites que  en  la  minuta  de  transferencia  ofrecida en  calidad de  prueba por  los demandantes.

3.-  Existe interpretación  errónea  de  la  ley,  debido a  que   no  se puede  dictar  sentencia  de  declaración  de  mejor  derecho propietario sobre una anterior  sentencia  de  declaración de  mejor derecho propietario que  se encuentra ejecutoriada, aspecto que contradice lo preceptuado  en  los  artículos  1318  y  1319  del Código Civil; no  habiéndose  considerado que  el derecho propietario de los demandantes   deriva del  derecho  propietario  de  la  Urbanización Ballivian que  perdió  la   demanda  de   mejor  derecho  propietario frente  a   la   Cooperativa    ya   referida;  asimismo  refieren  que  la sentencia  no  se  pronunció   sobre   la  solicitud  de  nulidad   de obrados   interpuesto  por  los   ahora recurrentes  aspecto  que tampoco   mereció  respuesta  por   el  Tribunal   de  alzada,   que   bajo   el argumento  de no haberse  planteado  en  su  oportunidad  la complementación  y  enmienda   no  podía  pronunciarse   al  respecto, consideran incumplido   los  deberes de los  Jueces y Tribunales de cuidar  que  los  procesos se desarrollen  sin  vicios  de  nulidad conforme  establecen  los    artículo  3, 87 y 90  del  Código de Procedimiento  Civil  y el artículo  15 de la abrogada  Ley de Organización   Judicial;   además   de  observarse   la  interpretación    que el  Tribunal   de  alzada  realiza  respecto  al  artículo  1453  del  Código Civil.

Con  relación a la forma manifestaron  que:

1.-  Se  han  violado  las   formas esenciales  expresamente  penadas con nulidad   conforme   el  artículo   254   numeral  7)  del   Código  de Procedimiento  Civil,  de bido  a  que  conforme  pruebas  pre constituidas se  reconoce que la  Cooperativa de  Ahorro y Crédito para   la  Vivienda  Alalay  Ltda., habría  sustanciado  y fue  favorecida con   sentencia judicial  de mejor  derecho sobre los predios de la Urbanización  Ballivian,  y que no  fue incluida en la demanda por la parte  actora.

2.- La falta   de  pronunciamiento  sobre  las   pretensiones  deducidas en  el proceso  y reclamadas    oportunamente  conforme  previsión   del artículo   254 numeral 4) del Código  de  Procedimiento  Civil,  que conforme memorial de 15 de agosto  de 2005  cursante de fojas  449 a  461, solicitaron nulidad de obrados,  aspectos  sobre  el  cual  el Juez  A quo no emitió resolución  debiendo  ser resuelta  en su oportunidad,  violando  el derecho  de  petición;  aspecto  que  no tampoco fue considerado  por el Tribunal  de alzada. Asimismo, indican que  denunciaron  que  el Tribunal  de  alzada no se pronuncio  sobre   las  pretensiones   deducidas  en  el  recurso  de  apelación,    particularmente  en  lo  referente  a   la    falta  de coincidencia de la ubicación física del inmueble en litigio. Solicitando  se   resuelva  el  mismo  en   la   forma  prevista  por   el artículo 271  del Código de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO: (De los Fundamentos del Fallo Supremo).-

Que,  de  conformidad con  el artículo  106  del  Código Procesal Civil vigente   por    mandato    de    la    disposición   transitoria    segunda numeral  4)   artículo  17 -  1) de  la  Ley de  Organización Judicial,  el Tribunal  de  Casación,  está   facultado  para   anular  de  oficio todo proceso  en  el  que   se  encontraren   infracciones  que   interesan  al orden  público;  ello con el  propósito  de   que  las   resoluciones pronunciadas  sean  eficaces  en   derecho,  mismo  entendimiento también  lo   mencionaba  el  artículo 252  del  Código   de Procedimiento Civil.

El    debido   proceso   legal     constituye    una     esencial    garantía constitucional  normativa  de  los justiciables,  la  cual  compele a los órganos jurisdiccionales,   en  cuanto  mediatizadores del conflicto, conocer y resolver  las  controversias de relevancia  jurídica en estricta  sujeción a las  formas procesales que rigen los procesos de conocimiento ordinarios, cuya teleología última es  la  de resguardar  el derecho de defensa en juicio; previsiones legales que son  de  orden público y de  cumplimiento obligatorio, por  mandato del artículo 90  del Código de Procedimiento Civil.

La precautela  de  los  derechos y garantías  constitucionales,  es,  en primer término, deber de la jurisdicción  ordinaria,  pues   los jueces de  la jurisdicción  ordinaria  son jueces  constitucionales,  a quienes incumbe el  deber  de  resguardar y  respetar  los  derechos fundamentales  de  las personas  que   intervienen  en  los  procesos sometidos  a  su   conocimiento,  y  en   especial  tienen  el  deber  de tutelar   los   derechos   fundamentales   de   las   partes   durante   la sustanciación    de  los procesos  judiciales   y en la resolución   de los mismos,  conforme  señala el  publicista  nacional  José    Antonio Rivera Santivañez,  consiguientemente  corresponde  verificar si  la resolución de instancia  impugnada  emergen de un  debido proceso legal.

En mérito a todo  lo referido y siendo deber ineludible de éste Tribunal el revisar de oficio el proceso, que  por  razones  de  orden éste  Tribunal analizará en primera  instancia, la forma, debido a que sí el mismo deviene en nulidad del Auto  de Vista, ya no correspondería  realizar  consideraciones  de  fondo; advirtiendo que sí se evidencia irregularidad  procesal que  interesa  al orden público y dada  su  trascendencia,  amerita su  pronunciamiento  sin ingresar a  los  recursos  de  casación  y  nulidad  interpuestos;   aspectos  que son  observados en resguardo  del debido proceso:

1.- Que  el Juez   A qua,   antes   de  admitir  la  demanda  no  advirtió que en las pruebas acompañadas a la demanda   principal de reivindicación, se hacía referencia expresa a que  la  Cooperativa de Ahorro y  Crédito para  la Vivienda Alalay, habría  sustanciado   e intervenido en  procesos judiciales  previos, tanto  de  mejor derecho como de tercería de dominio excluyentes, respecto a los predios de la  Urbanización Ballivian entre   los  que  se  encuentra  el  inmueble motivo de  la  litis;  es  así  que  conforme consta  de  fojas  34  a  35  el Auto  de  24  de  enero  de  2003   emitida por  el  Juez   de  Partido de Sacaba-Cochabamba que declara probada la tercería de dominio excluyente planteada  por  la referida Cooperativa; a fojas   112,  113 y 122    respectivamente   del  expediente   cursa documentación referida  al    proceso   de  mejor   derecho   sustanciado  por  la Cooperativa  de   referencia  también  respecto  a   la   Urbanización Ballivian,  por   éstos    motivos  correspondía   al   Juez  A   qua, el saneamiento procesal respectivo y extrañar la falta de legitimación pasiva en contra de la referida Cooperativa,  evitando  de  ésta manera vulneración  a  derechos  de  terceros  tomando  en cuenta que el objeto de los   procesos  es  la  efectividad de los  derechos reconocidos  por  la  ley  sustantiva,   así  la  jurisprudencia plurinacional  ha  establecido que el sistema de administración de justicia en el Estado boliviano, y su finalidad última, es lograr la justicia material, en ese entendido la Sentencia Constitucional 0144/2012 de  14 de  mayo, estableció el  alcance del artículo 180 de la Constitución Política del Estado en cuanto al principio de verdad material;  en  consecuencia  debe  procurarse  la  prevalencia del  derecho sustantivo  sobre el adjetivo, evitando así  las indefensiones absolutas provocadas a las partes  procesales  o  a terceros con  interés legítimo y que  generen una situación injusta de cosas respecto a la cual lo  jueces   no   pueden   quedar indiferentes;  en  el  presente  caso, al  no  haberse  demandado  a  la Cooperativa de Ahorro y Crédito para  la Vivienda Alalay Ltda., que ostenta   título   idóneo   de    propiedad   obtenido   por sentencia ejecutoriada con  calidad de  cosa  juzgada  formal y material, se  ha provocado  un  estado  de  indefensión  que  deviene  en  nulidad; aspecto  que  por  cierto fue  denunciado  oportunamente  desde  el momento de  la  contestación  a la  demanda  así  consta a fojas  183 vuelta del expediente.

2.- Por  otra  parte   se advierte que  el Tribunal de  alzada, no tramitó como incidente de  puro   derecho la  tercería de  dominio excluyente en segunda instancia, interpuesta por los representantes  de la Cooperativa de  Ahorro y  Crédito para  la  Vivienda Alalay Ltda, cursante de  fojas 687  a 693  vuelta, de conformidad  con lo establece  en  el  artículo  358  parágrafo  III  del    Código  de Procedimiento Civil, limitándose  su   consideración  en  el  Auto  de Vista, sin  la fundamentación  debida.

Estos  antecedentes   hacen   censurable  la  ligereza con  que  ha procedido el Juez   de primera instancia,  por  olvidar el deber que  le impone el artículo 3 numeral  1) del  Código de  Procedimiento Civil, ocasionando el trámite defectuoso del  proceso hasta  este  estado y colocando  a  las   partes  ante  inminente  inseguridad  e incertidumbre  jurídica  por  no  tomar en cuenta la importancia de los derechos que se litigan, así  también debía  ser  observado por  el Tribunal Ad quem, con  la facultad que  le confería el artículo  15 de la Ley de Organización judicial vigente en la gestión 2009, facultad ahora contenida en el articulo 17 de la Ley del Órgano Judicial y no permitir que  se continúe arrastrando  defectos procesales que debían ser expurgados con carácter previo a emitir su decisión en el fondo, disponiendo  la  nulidad  de obrados, en tanto se integre a la litis a los   Cooperativa de ahorro y crédito  para  vivienda Comunal Alalay Ltda., aspecto que  se extraña  en  el caso  de Autos, por lo que el Ad quem no  ha  obrado correctamente  en  apego a los principios de equidad  y  justicia, pues  correspondía a  los adjudicatarios no sólo conocer  la  acción  intentada,   sino   formar parte   activa de  la  litis,   conforme prevé  el artículo  194  del  Código de  Procedimiento  Civil   que  señala  ''Las  disposiciones  de  la Sentencia sólo  comprenderán  a  las partes que  intervienen   en  el proceso  y  a  las  que  trajeren  o derivaren  derechos   de  aquellas". Situación que impone  la  necesidad  de corregir  los  defectos advertidos,  por  cuanto  el actuar  del  Juez A quo cae  en  la  nulidad prevista por  el artículo 252  del Código Procedimiento Civil

En mérito a  las  consideraciones  precedentes  corresponde  fallar conforme disponen  los  artículos  271  numeral  3) y 275,  ambos del Código de Procedimiento Civil.

POR TANTO: la Sala Civil Liquidadora del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la facultad conferida por la disposición transitoria    octava,   artículo    42 parágrafo 1 numeral  1 de  la  Ley N° 025  del  Órgano Judicial  de  24 de junio   del 2010,  así  como  del parágrafo II del artículo 8 de la Ley 212  de Transición  del  Órgano Judicial,  y en aplicación de los arto 271 numeral 3 y 275 del Código de Procedimiento  Civil, ANULA obrados hasta   fojas  128  inclusive; es decir  hasta   la admisión de la demanda, debiendo  el Juez A  quo observar  la demanda con relación a los derechos de la Cooperativa de Ahorro y Crédito para la Vivienda Comunal Alalay Ltda. Disponiendo su  integración a la litis.

No siendo excusable  en  el error  que  han  incurrido  el Tribunal ad quem y el a qua se les impone responsabilidad de multa  de  Bs. 200 para  cada  uno a favor  del tesoro judicial.

Cumpliendo lo previsto por  el artículo  17  IV de la Ley del  Órgano Judicial,   comuníquese   la   presente   decisión   al   Consejo  de   la Magistratura  a los fines  de ley.

Fue de voto disidente la Magistrada Dra.  Elisa Sánchez Mamani.

Regístrese,  notifíquese y devuélvase.

Dr.  Javier Medardo Serrano Llanos

309

VISTOS:    el   recurso   de   casación   interpuesto    por    Zoilo Quevedo Justiniano,    contra  el  Auto de  Vista N°  620   de   17  de diciembre de  2008,  pronunciado  por  la  Sala   Civil Primera de  la Corte Superior del  Distrito Judicial  de  Santa  Cruz, en  el proceso sobre desocupación  y  entrega  de  inmueble,  seguido por  Carlos Pascual  Moreno Quiroga  contra  el  recurrente,   la  respuesta   de fojas 183,  los  antecedentes  procesales;  y,

CONSIDERANDO    1: De   la   Relación   de   Causa.-    Que,  el

Juez    de   Partido  Noveno en   materia   Civil y   Comercial  de   la ciudad  de  Santa  Cruz, pronunció  la  Sentencia  N° 39  de  27  de febrero de  2008   (fojas 146  a  147  vuelta), declarando  probada  la demanda     e     improbada     la     reconvención,     ordenando     al demandado  entregar  el inmueble al demandante;  sin  costas. Deducida  la  apelación  por  el  demandado,  la  Sala   Civil Primera de   la   Corte   Superior   del   Distrito  Judicial   de   Santa   Cruz, mediante  Auto  de  Vista  N°  620   de   17  de   diciembre  de   2008 (fojas 171  a  173), confirma la  sentencia  apelada;  con  costas. Contra  esta   resolución  superior,  el  demandado   Zoilo Quevedo Justiniano   interpone  recurso  de  casación  en   el  fondo y  en  la forma,  en   los   términos   expuestos   en   su   memorial  de   31   de marzo de  2009   (fojas 178  a  181).

CONSIDERANDO      11:   De     los      Fundamentos        de     la Resolución.-    Que,  el   artículo   17   parágrafo   1  de   la   Ley   del Órgano Judicial  en  el  mismo  sentido  del  anterior  artículo  252 del   Código de   Procedimiento   Civil y  del   actual   artículo   106

parágrafo  1 del  Código Procesal  Civil, faculta  al  Juez   o Tribunal de  casación,  la  revisión  de  las  actuaciones  procesales  de  oficio, es  decir, es  la facultad  de  anular  de  oficio todo  proceso en  el que se        encontraren    infracciones   que   interesan   al   orden   público; esto,   porque  en  los  procesos  que   llegan  a  su   conocimiento  se debe   verificar  si  en   ellos   se  observaron  las   formas  esenciales que                hacen     eficaz    a     un      proceso     de     conocimiento     y fundamentalmente        que   las   resoluciones  que   contenga,  sean útiles en derecho y guarden la seguridad jurídica que  las  partes buscan a través de aquel.

Que,  de acuerdo a lo establecido por  el artículo 194 del  Código

de  Procedimiento Civil, las  disposiciones de  la  Sentencia sólo comprenderán a las  partes  que  intervinieren en  el proceso y  a las  que  trajeren o derivaren sus   derechos de  aquellas. En  ese mismo sentido el  artículo  1451  del  Código Civil, prevé que  lo dispuesto por  la sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada causa estado a todos los efectos entre  las  partes, sus  herederos y causahabientes.

Que,  el litisconsorcio sea  activo o pasivo, importa el interés de dos   o  más   personas  respecto  a  una   pretensión  común  que obliga su   participación  en   el   proceso.  Cuando  existe  una pluralidad de  sujetos que  consideran tener   igual  derecho para peticionar, nos  encontramos frente a un  litisconsorcio activo, si por  el contrario son  varios los concernidos con  la acción que  se intenta,  se  trata   de  litisconsorcio pasivo y  si  estamos frente a una  pluralidad de demandantes y demandados hablamos de un litisconsorcio mixto.

Que,  en  ese  marco, de  la  revisión del  proceso se  evidencia que de fojas  31 a 32 y 35,  Carlos Pascual Moreno Quiroga interpuso demanda   de   fechas   15   y   22   de   marzo  de   2006,   sobre desocupación y  entrega de  inmueble, dirigiendo su  acción en

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contra  de  Zoilo Quevedo Justiniano,   demanda  que  fue  admitida por   el  Juez  de   la   causa  el  25   de   marzo  de   2006,  conforme consta   a   fojas  36.   Empero  en   la   misma   demanda,   el   actor inscribe   respecto   el   inmueble   en    litis    que    "el   mencionado inmueble   lo   hube   en    compra   al    Sr.    Wilivaldo    Camacho Valdivia   y este   a  su  vez lo hubo en  compra al  Sr.  Zoilo Quevedo Justiniano",    adjuntando    al   efecto  de    fojas   18   a    19   y   en testimonio: minuta  de  venta con  reconocimiento de firmas  de  un inmueble de  450.00  mts2  ubicado en  la  zona Pampa  de la Isla a

favor  de   Wilivaldo   Camacho     Valdivia   por     la   suma  de   Sus.

2.500.   Posteriormente,   de  fojas 39  a  40  vuelta,  el  demandado contesta  y  reconviene que   "el  señor  Ramón  Justiniano   Paz... y el señor  Wilibaldo    Camacho    Valdivia    aprovechándose   de  mi ignorancia  y  el  hecho  de  no  saber  leer   y  escribir  me   hicieron firmar una    minuta  de  transferencia  y  no  una    de  préstamo,  la cual   han    legalizado hoy  y  a  efectos de  quitarme  mi  inmueble han      transferido    al    tercero    CARLOS  PASCUAL MORENO QUIROGA"; del    mismo  modo,  a   fojas   112   y   vuelta   cursa declaración    -dentro    la    denuncia     penal    contra    Wilibaldo Camacho      Valdivia     de    8   de   febrero  de    2006-,   de   Ramón Justiniano   Paz  quien  señala:  respecto  el  acto   pactado  entre  el demandado   y   el   "capitalista"    Wilivaldo   Camacho      Valdivia sobre el  inmueble  objeto de  litigio, que   "Fue un   préstamo  y  no venta".

Que, el  artículo  90  del  Código de  Procedimiento  Civil establece que  las  normas  procesales  son  de  orden público y, por  tanto, de cumplimiento  obligatorio; y,  las   estipulaciones   contrarias  a  lo dispuesto  en  este  artículo serán nulas.

Que, de  10 expuesto,  se  tiene que  la  demanda  de  fojas 31  a  32 y

35,  fue  interpuesta   exclusivamente  en  contra  de  Zoilo Quevedo

Justiniano,   sin  considerar  que  la  sentencia  que  recaiga sobre la

demanda,   también   afectará   indudablemente    los   derechos   de Wilivaldo  Camacho  Valdivia,  porque además de 10 predicho, la demanda  deducida  por   la   parte    actora  tiene   como esencial pretensión, hacer valer  su  derecho propietario sobre el inmueble objeto del  litigio, en   contra  partida  el  demandado  pretende desconocer  el   derecho  propietario  que   le   asistiría  a   Carlos Pascual  Moreno Quiroga, ello  significa que   la  sentencia  que recaiga  sobre  la   demanda   y   la   reconvención  interpuesta, indudablemente alcanzaría, en sus  efectos, también a Wilivaldo Camacho   Valdivia,   quien  figura en   el  Registro de  Derechos Reales como titular  del  inmueble  en  litigio, cuya   titularidad transfirió al ahora demandante; de ahí  que  correspondía al Juez a qua  no excluirlo como hizo  a fojas  51 sino  integrarle a la litis, a  los  efectos del  artículo  194  del  Código Adjetivo Civil, al  no haberlo hecho incumplió el  deber que  le  impone el  artículo 3 numeral  1) del  Código de  Procedimiento Civil, por  permitir que el proceso se  desarrolle con  vicios de  nulidad. Por  su  parte, le correspondía al  Tribunal ad  quem advertir este  vicio  y  anular obrados  disponiendo  la   integración  a   la   litis   de   Wilivaldo Camacho   Valdivia,   omisión que  se  encuentra  sancionada con nulidad prevista por  el  artículo  17  parágrafo 1 de  la  Ley  del Órgano Judicial en  el mismo sentido del  anterior  artículo 252 del  Código de  Procedimiento Civil  y  del  actual  artículo  106 parágrafo 1del Código Procesal Civil.

Que,  los  Jueces  y  Tribunales  de  alzada deben tener   presente que  la integración a la litis  de todos quienes sean  demandantes o  demandados  importa  que   deban  ser   sometidos al  proceso, además que  debe  ser  tarea  no sólo de las  partes, sino  del Juez  a qua,   quien en  su  calidad de  director del  proceso, debe  cuidar que  el mismo se  desarrolle sin  vicios de  nulidad.  Sólo  así,  las decisiones que  adopte, serán  útiles en derecho a las  partes y los

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efectos  de   la   cosa   juzgada   alcanzarán    a   todos  y   a   quienes

deriven sus   derechos  de  aquélla,  tal  como lo impone  el artículo

194  del  Código de  Procedimiento Civil.

POR    TANTO:    la    Sala     Civil    Liquidadora    del    Tribunal Supremo de Justicia,   con  la facultad  conferida por  el artículo 42 numeral  1) Y disposición  transitoria  octava de  la  Ley del  Órgano Judicial,   conforme  los   artículos   271    numeral   3)  y   275    del Código   de    Procedimiento    Civil,  ANULA    obrados    hasta    la admisión  de   25   de   marzo  de   2006,  de   fojas   36,   inclusive,  a efectos  de    que    se   integre  a   la   litis    a   Wilivaldo    Camacho Valdivia.   Con  responsabilidad  por   no  ser   excusable  la  omisión del Juez   a quo  y Tribunal de alzada, que  se gradúa en  Bs.  300  per cápita, descontable  de sus  haberes.

Cumpliendo 10 previsto por  el artículo  17-IV de  la  Ley del  Órgano

Judicial   comuníquese   la   presente   decisión  al   Consejo  de   la

Magistratura  a los fines  de ley.

Regístr,ese,  comuníquese    y devuélvase.

Dra. Ana Adela Quispe Cuba

308

VISTOS:     El   Recurso   de   Casación   interpuesto   por    Juana Machicado Cabezas Vda.  de Tapia  de fojas  554  a 559,  contra el Auto  de Vista  N° S 52/09   de  18 de febrero de 2009,  cursante  a fojas  549  a  550  vuelta, pronunciado por  la  Sala  Civil de la que fuera  Corte  Superior del  Distrito Judicial  de  La Paz,  dentro del

proceso ordinario de NULIDADDE ESCRITURAC,

ANCELACION

y  REHABILITACIONDE PARTIDASs, eguido por  la  recurrente, contra los herederos de Víctor Hugo Vásquez Corrales y Cristina Clavel de Vásquez, los  antecedentes  procesales, la contestación al  recurso  de  fojas   561   y  vuelta,  el  Auto   de  concesión  del recurso de fojas  562; y,

CONSIDERANDO  1:

ANTECEDENTES  DEL PROCESO: Que, en la tramitación del proceso, la Juez  de Partido 3° en lo Civily Comercial de La Paz, pronuncia  sentencia  de  fecha  9  de  mayo  de  2006,   cursante  a fojas  409   a  411   vuelta  de  obrados,  declarando  PROBADAla demanda e improbada la reconvención, declarándose la nulidad de  la  Escritura  Pública N° 67  de  5  de  octubre  de   1990  y  la cancelación de  la  inscripción en  el registro de  derechos reales, disponiéndose que  en tercero día  se entregue a sus  propietarios el  cincuenta  por  ciento del  bien  inmueble ubicado  en  la  calle José  Astete N° 75 bajo  conminatoria de lanzamiento.

Contra la  referida sentencia los  demandados  plantean  recurso de  apelación  radicada  en  la  Sala   Civil  Segunda  de  la  Corte Superior de  Distrito de  La  Paz,  la  misma  que  emite   Auto  de

Vista N° S-52/09  de  18 de  febrero de  2009, cursante  a fojas  549 a        550    vuelta,   mediante    el   cual    confirma   la   resolución   N°

185/2000  de  fojas   39,  anula  el  auto   de  concesión  de  alzada  de fojas   530  respecto  únicamente   a  la  apelación  concedida  contra la resolución  N° 61/04  de  fojas  269  a 270  y finalmente revoca la sentencia N° 221/06  de  fojas  409   a  411  y  deliberando en  el fondo, declara improbada la demanda de fojas  9 -  10, así  como la  acción  reconvencional de  fojas  16 de  obrados, manteniendo firme y  subsistente  la   Escritura  Pública N°  67/90   de   5  de

octubre de  1990 cursante a fojas 4 a 7 de obrados, sin  costas.                        )

CONSIDERANDO  11:

FUNDAMENTOS   DE   LA  IMPUGNACION.-   Contra  el  Auto   de Vista, la demandante interpone recurso de casación en  el fondo y  en  la  forma, mediante memorial de  fojas  554  a  559,  con  los siguientes fundamentos:

Señala que   en  el  numeral  3  del  Auto  de  Vista la  Sentencia Constitucional  citada  N°   343/2005   R,   no   es   atingente  ru aplicable  al   presente  caso.  Que,   la   anulación  del   auto    de concesión del recurso que  corre a fojas  530,  debió hacerse sobre bases reales y no  ficticias, sin  el respaldo documental, incumpliendo su  obligación de  fundamentar jurídicamente  su decisión,  dejando  subsistente   la   admisión  del   recurso   de apelación, vulnerando con  ello la garantía al debido proceso y a la seguridad jurídica.

Recurso de  casación en  el  fondo.- Denuncia la  existencia de violación de la ley artículo 253-1 del Procedimiento Civil, que  al dictarse el Auto de Vista se ha violado flagrantemente el artículo

192-2) del   mismo,  al   no   haberse  citado  ninguna   ley   que respalde  las   conclusiones  a  que   llega, faltando motivación y fundamentación  y   existir  contradicciones  entre    los considerandos y el por  tanto. Que  hubo  indebida aplicación de

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la ley, en  lo referente al artículo 1311  del  Código Civil al negar validez al documento base  de la acción consistente en  el contra documento   privado   reconocido   presentado    en     fotocopia legalizada (fojas  8,  310   Y 315), deducción realizada por   los Vocales   indicando    que     dicha    documentación   no     está debidamente legalizadas, consumando un   acto   discrecional y ultra   petita,  que   viola flagrantemente el  espíritu  del  artículo

1311, sin  manifestar cual  es  el fundamento legal que  respalda dicha interpretación, cuyo acto  de omisión y aplicación indebida de  la  ley afecta sus  derechos constitucionales del  derecho a la defensa en juicio y al debido proceso, violando el artículo 16 de la  CPE  así  como derecho humano del  artículo 8  del  pacto de San  José   y  14  del  Pacto Internacional de  Derechos Civiles y Políticos. Además,  esa   cuestionada  fotocopia legalizada fue extendida del  original, que  extrañamente desapareció, empero en   ningún  momento fue   cuestionada  por   la   parte  adversa. Indica que   hubo   error de  derecho en  la  interpretación de  la prueba   ofrecida por  las  partes, se  ignora el valor que  tiene la fotocopialegalizada por funcionario público.

Recurso de  casación en  la forma (artículo 254-4), el recurso de apelación de  Vásquez carece absolutamente  de  expresión de agravios sin   exposición clara  de   hechos  y   derecho,  siendo violatorio del  artículo 227  d el  código de  procedimiento civil. Además        indica   que    existió  ilegal  apersonamiento   de    los sucesores de  la  señora Cristina Clavel de  Vásquez, ya  que  el juez        instruyo   se   presentara   la   declaratoria  de   herederos, documentos                que    nunca   se   presentaron   determinando  en consecuencia la  impersonería de  los  herederos. Que  las  firmas estampadas        en   cada    escrito  presentado  por   Hugo Vásquez Corrales no  son   nada  parecidas entre  sí,  existiendo falsedad material         e   ideológica, falsificándose  las    firmas  de   dichos

memoriales.  Asimismo  hubo    ilegal  citación  con   el  término  de prueba   a  una    persona   fallecida  y  a  los   supuestos   herederos. Falta   de  firma en  los  escritos  presentados   fojas   14,  16,  22,  27  y

34;  y en  los  escritos  de  fojas  76,  82,  83,  84,  88,   124,   159,   176,

181  firma Blanca Vásquez  por  Hugo Vásquez  sin  ningún  poder, siendo  nulos  estos    actos,  pues    no   se  dio  por   bien   hecho,  en consecuencia  impersoneria  de  Blanca Vásquez.

CONSIDERANDO  111:

FUNDAMENTOS   DE  LA  RESOLUCIÓN.-   Que  así  planteado el recurso ingresando a su  análisis se tiene:

Después de una  revisión íntegra de la  Sentencia Constitucional N°  343/2005-R  aplicada  por   el  Auto   de  Vista recurrido,  es sencillo apreciar que  la misma es aplicable al presente caso, que con   el  fin   de   ayudar  a   entender  a   la   recurrente   que   fue pertinente la cita,  nos  permitimos transcribir parte   de la misma "...,   todo    auto     que    no   ponga   fin   al   litigio  y   trate     del proceso    rmsrno   y    no     del     derecho    discutido     en     él, constituye   un   auto    interlocutorio   simple,  de  manera   que podrá    ser     objeto    de    reposición    bajo     alternativa     de apelación  en   caso   de  negativa,   o  sea   que   tendrá   que   ser interpuesto    dentro   de   los   tres    días    de   la   notificación, conforme   determina    el    artículo    116    del    CPC.   En    la especie,   a  través   de   la   Resolución   438/2002,    de   14  de noviembre,   el   Juez     del   proceso   concursal,    rechazó   los incidentes     de     nulidad     de     obrados     y     solicitud     de declinatoria    de    competencia    planteadas     por    el   Banco Nacional  de  Bolivia  S.A., lo  cual   demuestra   que   se  trata de   un    auto    interlocutorio    simple,  por    cuanto   no   podía poner  fin  al  litigio,  ya   que   si  se  decidía  anular   obrados, no   concluía   el  juicio   sino    que   era   reencausado,    y  si   se declinaba      competencia       -como     también      pedía      el

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recurrente-    se   remitía   el   mi srno    a   otra    instancia.    Por

ende,  al  tratarse   de  un   auto   interlocutorio   simple,  debió ser   objeto  de  reposición  bajo   alternativa   de  apelación  en caso    de   negativa;   sin   embargo,  se   formuló  apelación  en forma    directa    y    extemporánea,     por     cuanto    con     la determinación    referida,   se   notificó   al   Banco   el   23   de enero  de  2003   a  horas  17: 10 y  dicha  entidad  presentó  su apelación  el  29  de  enero,  a horas  10:00,  es  decir, después de  los  tres   días   que  tenía  como plazo para   hacerlo.

En consecuencia,  al haber dejado sin  efecto los Vocales recurridos,     el    Auto   de     concesión    de     apelación,    al considerar  que  la  alzada  fue  presentada   fuera  del  término legal, actuaron  correctamente,  sin que  sean  evidentes las acusaciones    que    formula   el   actor   en   su    demanda,   no existiendo  acto   ilegal ni  omisión  indebida   que   amerite  la procedencia  del  amparo". (textual)

Que  en  el  caso   de  autos,  al  ser  la  resolución  N° 61/04  de fojas   269    a   270    de    obrados,   un    auto     interlocutorio simple,  ya   que    como  se   expreso,   no   trata     del   derecho discutido     en     el     proceso,    correspondía     a     la     parte interesada   interponer   la  apelación  en  el  plazo máximo de

3  días,    como lo  establece  el  artículo   216   parágrafo  1 del Código     de       Procedimiento      Civil;     que       habiéndose interpuesto    el   mismo   al   noveno   día,    su    interposición resulta   extemporánea   y  fuera  de   plazo  legal,  por   10 que correspondía    anular   el   auto    que    concedió  erradamente dicha  apelación,  habiendo  obrado  el  tribunal   de  alzada  de acuerdo     a     derecho,    fundamentado     lo     suficiente     al respecto,   incluso   citando   acertadamente    una    Sentencia Constitucional.

s

Continuando    absolviendo   las    denuncias    planteadas    diremos que,   a  fojas   416   a  418   de  obrados,  cursa  memorial  de  recurso ordinario  de  apelación  interpuesto   por   Blanca  Vásquez    Clavel, evidenciándose en   su   contenido  denuncia  de   expresión  de agravios, cuestionando entre   otras   cosas el documento privado

cursante a fojas  8,  310  y  315  del proceso,  cumpliendo de esta

manera con 10 previsto por los artículos 219 y 227  del Códigode

ProcedimientoCivil.

Con relación al supuesto ilegal apersonamiento de los sucesores de    la    señora   Cristina   Clavel  de    Vásquez,   as!    como  la cuestionante   que    hace    a   los    memoriales,  que    según   la recurren te  se  habría  falsificado las   firmas de  Hugo Vásquez Corrales y  en  otros   memoriales faltarían la  firma   de  éste   o habrían sido  firmados por  ella,  sin  gozar de representación que la  avale, o  la  denuncia  de  ilegal citación con   el  término  de prueba realizada, debemos decir  a  todas estas   denuncias  que, los recurrentes en ningún momento han  observado ante  el Juez a  quo  los  supuestos  vicios en  las  actuaciones extrañadas,  es más,   tampoco han   demostrado que  se  le  hubiere  ocasionado algún perjuicio u  ocasionado indefensión, de  ahí  que  su inobservancia oportuna  ante   el inferior, convalida tácitamente cualquier  omisión  o  error    en   la   que   se   hubiere  incurrido, máxime si  conforme dispone el  artículo  258   numeral  3)  del adjetivo civil, no está  permitido en el recurso de casación alegar nuevas causas  de  nulidad  que  no  se  hubieren  hecho constar ante  el inferior.

En  cuanto a las  acusaciones de  fondo manifestaremos que,  de la  revisión exhaustiva  del  expediente, como del  auto   de  vista recurrido de fojas  549  a 550  vuelta y  el memorial de  apelación de fojas  416  a 418  vemos que  no es evidente que  el Tribunal de Alzada   hubiera    vulnerado   el    artículo    192    del     Código

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Procedimiento   Civil,  toda     vez    que    la    resolución    es    clara, contiene  decisiones  expresas,  positivas  y  precisas,  además  que en   la   parte     considerativa   de   la   misma   se   ha   realizado  una exposición sumaria  del  derecho  que   se  litiga y  evaluación  de  la prueba  y  se  ha   citado  las  leyes en  que   se  funda  la  misma.  Es más   el ad  quem ha  analizado y valorizado la  prueba  conforme a derecho y de  acuerdo  al valor jurídico  que  la ley le da,  ya  que  los demandantes,    dentro  del  período  de  prueba   no   han   cumplido con  lo  exigido por  el  artículo  1283  parágrafo  1 del  Código Civil, en  razón  de  que   no  han   probado  los  hechos  que   fundamentan su  pretensión,   ya  que   en  el  expediente  la  documental   ofrecida (documento  privado  de  fojas   8) no  cumple  con  el  articulo  1311 del   Código de  Procedimiento  Civil, resultando   evidente  que   el documento  en  el  que   se  basa   la  demandante   es  una   fotocopia legalizada  que   carece  de  validez jurídica,   al  no  estar   legalizada por       autoridad      competente,            cuya       irregularidad      fue oportunamente    observada   en   reiterados   memoriales   desde  el principio  del   proceso  por   los   demandados,   al   amparo  de   los artículos   399    del   Código  de   Procedimiento   Civil   y   1311   del Código Civil, faltando  la presentación  del  original del  documento en     cuestión,     habiéndose     solamente    presentado     fotocopia legalizada  de   una    también  fotocopia  legalizada  efectuada  por diferentes  funcionarios,   los  mismos  que   negaron  la  existencia del   original  en   los   archivos    de  la  Notaría,  no   encontrándose autenticada    conforme  exige el  mencionado   artículo   1311   del ídem  y,  consiguientemente,   no  debería  haber  sido  aceptada  por el  Juez    de   primera   instancia   por   cuanto   no   podía  servir  de

fundamento        para    la  presente   demanda   por   lo  que   no  hace   fe dentro de  las, exigencias de tales   disposiciones  legales.

Finalmente  tampoco  resulta   evidente  que   el  ad   quem  hubiere incurrido  en  error   de  derecho  al  restar  eficacia y  legalidad  a  la

fotocopia legalizada  del  documento  privado aparejado  a  fojas   8,

310  y 315  del  expediente,  habida  cuenta  que  la  norma  prevista en  el  artículo  1286   del  Código Civil, dispone  que   "las  pruebas producidas    serán   apreciadas    por    el   juez     de    acuerdo   a   la valoración  que   les  otorga la  ley,  pero   si  ésta   no  determina  otra cosa,  podrá  hacerlo  conforme  a  su   prudente   criterio".  Norma legal     que     concuerda     con     los     artículos    397     y    476     del Procedimiento    Civil    y    que     en    definitiva   prevén    que,     los tribunales  de  grado se  hallan  facultados  para   valorar  la  prueba, facultad  privativa que  le confiere la ley y que  es  incensurable   en casación,  a menos  que  se  hubiere  incurrido  en  error   de  derecho o de  hecho, 10 que  no ocurre en autos, donde el Ad quem no ha

hecho otra  cosa  que  sujetarse a lo que  le mandan las  precitadas

normas  legales, corrigiendo el  error   cometido por   el 'Juez   de primera instancia.

Por todo  lo exhaustivamente analizado en  el fondo del  presente recurso,   en   función  de   las    violaciones y   acusaciones   de infracción que  contiene, se  evidencia que  el Tribunal de  alzada en el Auto de Vista recurrido, no ha  incurrido en ninguna de las causales de  casación prevista en  el artículo 253  del  Código de Procedimiento Civil, así   como  tampoco  merecen  que    sean atendidos los  supuestos  errores procedimentales denunciados, no   habiendo  motivo para    una    anulación,  ni   mucho  menos haberse vulnerado normativa constitucional alguna peor  pactos o   tratados   internacionales,    por    10   que    corresponde   dar aplicación del  artículo  271   numeral  2)  y  273,   del  Código de ProcedimientoCivil,a ambos recursos interpuestos.

POR  TANTO:   La  Sala  Civil Liquidadora del  Tribunal Supremo de Justicia, del Estado Plurinacional de Bolivia, con  la facultad conferida  por    el   parágrafo  1  numeral   1)   del   artículo   42 concordante con  la  disposición transitoria  octava de  la  Ley N°

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025  del  Órgano Judicial, así  como el parágrafo 11del artículo 8

de  la  Ley 212  de Transición del  Órgano Judicial declara INFUNDADO   el recurso de  casación en  la  forma y en  el fondo interpuesto  por   Juana   Machicado  Cabezas  Vda.   de   Tapia, contenido en el memorial de fojas  554  a 559,  con costas.

Se regula el honorario profesional en  la  suma de Bs.  1000, que mandará hacer efectivoel Juez  inferior.

Fue  de voto disidente el Magistrado Dr. Javier Medardo Serrano

Llanos.

Regístrese,  notifíquese  y devuélvase.

Dr. Javier Medardo Serrano Llanos

307

VISTOS:   el recurso de  casación en  el fondo y en  la forma de  fojas   363   a  364   vuelta, interpuesto  por   Sunner  y  Dardo Valverde  De   los    Ríos   representados   por    Mario  Cárdenas Cabrera, contra el Auto  de Vista N° 528  de  6  de  noviembre de

2008,  pronunciado   por   la   Sala   Civil   Primera  de   la   Corte

Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz, en el proceso sobre cumplimiento de  obligación en  la  entrega de  inmueble y  otros, seguido por  los  recurrentes  contra  Hugo Velarde Justiniano, Sonia Méndez de Velarde y Francisco Luna Zarate, la respuesta de fojas  366  a 367 vuelta, los antecedentes procesales; y,

CONSIDERANDO   1: De  la  Relación    de  Causa:   que,  el Juez de Partido Segundo en materia Civily Comercial de la ciudad de Santa  Cruz   pronunció la  Sentencia N°  75  de   16  de junio  de

2007  (fojas 310  a 319), declarando improbada la demanda; con costas.

Deducida  la   apelación  por   los   demandantes,   la   Sala   Civil Primera de la Corte Superior del Distrito Judicial de Santa Cruz mediante Auto  de Vista N° 528  de 6 de noviembre de 2008  (fojas

359 a 361),  confirma la sentencia apelada; con costas.

Que,    la   diligencia  de   fojas    361   vuelta  evidencia  que   los demandantes fueron notificados con el auto  de vista  recurrido el

19 de  noviembre de  2008, y  el 26  del  mismo mes,  formulan el presente recurso de casación, por  lo que  éste  fue presentado en el    plazo   señalado   por    el    artículo   257     del    Código  de Procedimiento Civil.

CONSIDERANDO    11.- De   los   Fundamentos     del   Recurso de  Casación:   que,  los  demandantes  Sunner y Dardo Valverde De los  Ríos  representados  por  Mario Cárdenas Cabrera, en  su recurso  de   casación  en   el  fondo y  en   la   forma  de   26   de noviembre de  2008   (fojas 363  a 364  vuelta), acusa  que  el auto de   vista    recurrido  no   resolvió todos  los   puntos   objeto  de apelación, al efecto cita  el artículo 254  numeral 4) del Códigode Procedimiento Civil; señalando el artículo 253  numerales  1) Y2) del Códigode Procedimiento Civilque, se violó los artículos  105,

1455 y  1538  del  Código Civil, ya  que  se  desconoció el título  de propiedad de  los  actores  de  fojas   1  a  5,  al  efecto anota  los artículos 7 inciso i), 22  parágrafo 1 de  la  Constitución Política del  Estado anterior,  1287  y  1289  del  Código Civil; se  violó  el artículo  1311  del  Código Civil, pues   las  fotocopias simples de fojas  37  a  112  no  tienen valor  legal  y no  fueron admitidas; se violó  los  artículos  614  y  616   del  Código Civil, puesto  que  el vendedor debe   entregar  la  cosa  vendida al  comprador; se  ha hecho una   errónea interpretación y aplicación de  los  artículos

1545,   1283  parágrafo 1 del  Código Civil, ya  que  se  olvidó los efectos del  artículo  1455  del  Código Civil y justificó su  acción; se  violó  los  artículos  227  y  236  del  Código de  Procedimiento Civil, pues   el  auto   de  vista   recurrido  carece de  fundamentos legales. Concluyendo que  no fue disuelto el contrato de venta de fojas  1 a 3, al efecto indica los artículos 1287,  1289,  1311,519,

614,  616,   1453,   1455,   1538  del  Código Civil, 7  inciso i) y  22 parágrafo 1de la Constitución Política del Estado anterior.

CONSIDERANDO      111.- De     los     Fundamentos       de     la Resolución:    que,    el   artículo  272   inciso  2)   del   Código de Procedimiento Civil establece que  "Se declarará improcedente el recurso  (de  casación),... :  2)  Cuando el  recurrente  no  hubiere cumplido con el mandato del inciso 2 del artículo 258".

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De la lectura de la causal transcrita, se tiene como un  supuesto

de  improcedencia el incumplimiento del  mandato inserto en  el inciso 2) del  artículo 258  del  Código de  Procedimiento Civil; el precepto legal mencionado contiene los   requisitos  que   debe reunir el recurso de casación y cuyo incumplimiento constituye, conforme se advirtió, en una  causal de improcedencia.

El inciso antes mencionado, en su  parte de contenido, a la letra

indica  que   "El  recurso  (de  casación)... :  2)  Deberá  citar   en términos claros, concretos y precisos... , la ley o leyes violadas o aplicadas falsa o erróneamente, y especificar en  qué  consiste la violación,falsedad o error, ya se trate  de recurso de casación en el fondo, en  la  forma, o ambos. Estas especificaciones deberán hacerse   precisamente   en    el   recurso   y    no    fundarse   en memoriales o escritos anteriores ni suplirse posteriormente". Como se  puede advertir, el  precepto legal contiene exigencias que  son  de  contenido, que  necesariamente deben contemplarse al interior del recurso.

Así,   se   tiene  que   el   artículo  258   inciso  2),   contiene  éste supuesto  concreto que  merece ser  analizado. Con  relación a ésta  exigencia; se deduce que  éste  constituye en un  requisito de contenido pues   delimita la  competencia del  tribunal casacional el  cual   deberá  resolver  sobre  los   puntos  contenidos  en   el recurso  de   casación;  por   lo  que,   así   fuese  un   recurso  de casación en  el fondo, en  la forma o ambos, debe contemplar: i) La ley o las  leyes que  se  consideran fueron violadas, aplicadas falsa  o  erróneamente;  y,   ii)  Especificar en   qué   consiste  la violación,falsedad o error.

En   ese   entendido,  pretender  ahondar  las   exigencias antes mencionadas,  resulta  un   exceso que   desconocería el  propio precepto legal antes  mencionado, y  claro está,   implicaría la restricción al acceso a la justicia y el derecho a la impugnación

(artículo     180      de     la     Constitución      Política     del      Estado Plurinacional),    se   vería    afectado  y  limitado por  un   ngonsmo exagerado promovido por  el requerimiento de  requisitos de contenido que no están   contemplados en la norma.

Ahora   bien,   considerando  los  principios  que   sustentan   a  la

potestad  de  impartir  justicia  como  ser  la  equidad,  seguridad jurídica,  publicidad,  probidad,  celeridad,  pluralismo  jurídico, interculturalidad,    equidad,   servicio  a   la   sociedad,   armonía social   y  respeto  a   los   derechos,  y  a   su   vez,   los   principios procesales  que   rigen   a  la  jurisdicción  ordinaria,  entre   ellos, transparencia,     celeridad,    probidad,    honestidad,    legalidad, eficacia, eficiencia, accesibilidad,  inmediatez,  verdad  material, debido proceso e  igualdad  de  las  partes   ante   el juez;   aquella labor  verificativa del  cumplimiento del  requisito antes   anotado, no   se   debe   restringir   a   que   en   el  recurso   de   casación  se contemple de  forma   explícita la  especificación de  la  ley  o  las leyes  que   se  consideran  fueron  vulneradas,  aplicadas  falsa   o erróneamente   y   la   especificación  sobre    en   qué   consiste  la violación, falsedad, o error,  el cumplimiento de  ello puede   estar implícito  o  disperso   en   el  recurso  de   casación y  no   sería conducente  con   un   sistema  judicial  que   procura   la  verdad material  la  exigencia con   rigurosidad  de  la  explicites  de  los requisitos cuando  fácilmente de una   lectura y análisis  integral del   recurso   se   puede    desentrañar   el   cumplimiento   de   los requisitos  y  posibilitar  así   una    resolución  en   el  fondo   que elimine el estado  de  indeterminación  de  las  partes   procesales, contribuya a la pacificación social y la seguridad jurídica. Corresponde   también    mencionar   que    dicha     norma    legal pertenece  a  una    concepción  de   orden   rigorista  y  ritualista, proveniente de fuentes conservadoras y de tradición formalista, no conducente con los valores y principios que  ahora   contempla

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la Constitución y que  son  propios de un  "Estado Unitario Social

de   Derecho  Plurinacional  Comunitario ..."   (artículo  1  de   la Constitución Política del  Estado Plurinacional), por  lo que  toda interpretación  que  se  efectué debe  ser  "desde y  conforme a  la Constitución" ya  que  una   interpretación literal o gramatical de esta    norma   no    estaría   acorde   al    sistema   constitucional imperante  ni  al  bloque de  constitucionalidad,  que  proclaman por  sobre  todo  formalismos y ritualismo, el acceso a la justicia. En  ese  sentido, del desentraño y cotejo del recurso de casación, se llega a las  siguientes conclusiones:

El auto  de vista  recurrido concluyó respecto la transferencia de

20  de  febrero de  1998  (fojas  34  a  35),  que  "la venta   realizada por   los   esposos  Antonio  Hugo   Velarde  Justiniano   y   Sonia Méndez  de  Velarde, cursante  a  fojas  33  a  35,  ha  sido  resuelta voluntariamente entre  los vendedores y los compradores Sunner Valverde de  los  Ríos  y  Dardo Valverde de  los  Ríos,  conforme consta por  la  minuta  reconocida de  fojas  37  a  38".  En  efecto, dicha   minuta  de  16 de  marzo de  1998  (fojas  37  a  38),  señala que  "ambas partes contratantes,  convenimos en  dejar  sin  efecto legal   alguno  el   referido  contrato  de   transferencia   del   bien inmueble  de  fecha   20  de  febrero de   1998,... ,  por  cuanto  yo, ANTONIOHUGO VELARDEJUSTINIANO,como vendedor hice la  devolución del  valor  de  total   de  la  citada  transferencia,  es decir    la   suma    de   $us.     18.000  (DIECIOCHO MIL  00/100

DOLARES  AMERICANOS), a     los     compradores    SUNNER

VALVERDEDE LOS RIOS y DARDOVALVERDEDE LOS RIOS. Quedando    de     esta      manera     disuelto    el     contrato    de transferencia,        , que  nosotros SUNNERVALVERDEDE LOS RIOS y DARDOVALVERDEDE LOS RIOS,...aceptamos todas  y cada  una  de las  cláusulas de este  documento, después de haber recibido de   manos  del  vendedor  la   suma    de   $us.    18.000.-,

quedando  disuelto  el  contrato  de  transferencia   del   inmueble"; asimismo    se   advierte   que    tal   minuta   de   fojas    37   a   38   fue adjuntada   como parte    de  las   fotocopias  simples  de  fojas   36  a

112   vuelta   al   memorial   de   contestación   y   reconvención   del demandado  Francisco  Luna Zarate  (fojas 113  a  117  vuelta), que al respecto,  si bien   el referido memorial fue  rechazado  mediante auto    de   fojas    165   y  vuelta,   no   menos   evidente   es   que    las referidas    fotocopias   fueron   valoradas    conforme   la    verdad material  que  salen de  estas   -principio de verdad  material  que  la Constitución  Política  del   Estado  Plurinacional   consagra   en   su artículo  180  parágrafo  1- y toda   vez  que  como refiere el  auto   de vista   impugnado,  conforme  a  las   previsiones  del  artículo   1311 parágrafo    1   parte      in    fine    que     dispone    que     "Las     copias fotográficas  u   otras    obtenidas   por   métodos   técnicos   para    la reproducción  directa  de  documentos  originales,  harán  la  misma fe  que  éstos...  si  la  parte    a  quien  se  opongan  no  las  desconoce expresamente" .

En  consecuencia  no  se  advierte  que  el  tribunal  de  alzada  haya incurrido  en  violación de  los  artículos   105,   1455,  1538,  1311,

614,   616   del   Código Civil, interpretación   errónea  o  aplicación indebida   de   los   artículos    1545,  1283   parágrafo   1 del   mismo texto   sustantivo  civil, o  en  infracción  de  los  artículos  227,   236 del  Código de  Procedimiento  Civil, 7 inciso i), 22  parágrafo  1 de la  Constitución  Política del  Estado anterior,  por  lo mismo menos haya    incurrido   en   las   causales   de   casación  previstas   por   los artículos  253  numerales   1), 2) Y 254   numeral  4)  del  Código de Procedimiento Civil.

POR    TANTO:    la   Sala    Civil   Liquidadora  del   Tribunal

Supremo de Justicia, con la facultad conferida por  el artículo 42 numeral 1) Y disposición transitoria octava de la Ley del Órgano Judicial,  conforme los   artículos  271   numeral  2)  y  273   del

C6!ado qjJ~ta<i04ur1    de flJokvia

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~ódigo     de  Procedimiento Civil, declara INFUNDADO   el recurso

de casación en  el fondo y en la forma de fojas  363  a 364 vuelta, interpuesto   por    Sunner   y   Dardo  Valverde  De   los    Ríos representados por Mario Cárdenas Cabrera; con  costas.

Se  regula el  honorario  profesional en  la  suma  de  Bolivianos

1.000, que mandará hacer efectivoel Juez  inferior. Fue  de voto disidente la Dra.  Elisa  Sánchez Mamani.

Regístrese,  notifíquese  y devuélvase.

Dra.  Elisa  Sánchez Mamani

306

1.-   EL   recurso   de   casación  o  nulidad,   interpuesto   por   Irene

Sifuentes, heredera  de  Benedicta Sifuentes Zelaya, de  fojas  692  a

693,   contra  el  Auto   de  Vista  N°  170   de   18  de  julio   de  2009, pronunciado   por      la   Sala   Civil  Primera  de   la   entonces  Corte Superior  de  Cochabamba,  en  el  proceso  ordinario  doble   sobre nulidad  de   sentencia,   seguido  por   Graciela  Gallardo Torrico de Salinas  y   Lucio  Gallardo  Veizaga,  contra   la   recurrente,      la contestación,  los antecedentes, y;

11. CONSIDERANDO:

2.1.  Antecedentes    del  Proceso.-Que, mediante  sentencia  de fojas

658  a 664,    la Jueza  de  Partido Cuarto de  Familia de la ciudad de Cochabamba,    declaró   probada   la    demanda    de    nulidad   de resolución  de  foja  70  a  72,   77  Y 80,   así   como las   excepciones perentorias  opuestas  contra la acción re convencional e improbada la reconvención así  como las  excepciones perentorias  opuestas por la  demandada;  en  consecuencia  declaró nulo   y  sin  valor legal  el auto    de   30   de   noviembre  de   2000   pronunciado   por   la   señora Jueza   de   Instrucción Pri mero  de   Familia,  sin   costas.  Que,   en grado  de  apelación,  la  Sala   Civil  Primera  de  la  entonces  Corte Superior del  Distrito de  Cochabamba,  por  Auto  de  Vista   N°  170 de  18 de julio   de  2009, de  fojas  688  a  689,   confirmó la  sentencia apelada, con  costas.

Contra el  referido Auto  de  Vista, por  memorial cursante  de  fojas

692   a   693,    Irene  Sifuentes,  heredera   de   Benedicta  Sifuentes

Zelaya, interpone  recurso  de  casación  o nulidad,  en  los  términos que  consigna dicho escrito.

111.CONSIDERANDO:

3.1.  Fundamentos   del Fallo.-  Que,  por  mandato  del  artículo  106 del  Código Procesal  Civil, vigente por  mandato  de  la  disposición Transitoria  Segunda,  numeral   4  Ídem,  en   cualquier  estado  del proceso puede declararse  de  oficio la  nulidad  de  obrados,  cuando la ley 10 califique expresamente.

En  el marco de  esa  facultad,  debe  tenerse  presente  que  el debido proceso  legal   constituye   una    esencial     garantía   constitucional normativa   de   los   justiciables,   la   cual    compele  a   los   órganos jurisdiccionales,  en  cuanto  mediatizadores del  conflicto, a conocer y  resolver   las   controversias  de  relevancia jurídica    en   estricta sujeción  a   las    formas   procesales   que    rigen    los   procesos   de conocimiento   ordinarios,    cuya     teleología   última    es     la    de resguardar  el derecho de defensa en juicio; previsiones legales que son  de  orden público y de  cumplimiento obligatorio, por  mandato del artículo 90 del Código de Procedimiento Civil.

El  debido proceso legal, finca   entre   otros, en  la  garantía  del juez natural; que se integra por los elementos de la competencia, la independencia y  la imparcialidad del juzgador.

Tenida  cuenta   que    la   competencia,   en   cuanto   medida   de   la jurisdicción,  solo  emana  de  la  ley,  es  indelegable e improrrogable, salvo   por   razón  de   territorio  en   este   último  caso,   los   actos   de quienes  ejerzan jurisdicción  o  potestad  que   no  emana  de  la  ley, son  nulos por  mandato  del  artículo  122 de la Constitución  Política del Estado.

Ni  el     artículo   143   de   la   citada  Ley  de   Organización  Judicial (abrogada), ni  el    artículo  373   del  Código de  Familia, y  ninguna otra   disposición  legal   especial,  concedía  al  Juez    de   Partido  en materia   Familiar,  facultad   para    revisar   sentencias   ejecutorias

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pronunciadas  en  procesos de  conocimiento tramitadas  en  la  vía

sumaria a los que  la doctrina llama plenarios abreviados.

En  el caso  en  examen la parte actora demandó esencialmente que se   disponga  la   nulidad   de   la   resolución   de   declaratoria   de matrimonio  de   hecho,  emitida  por   la   Jueza      de   Instrucción Primero  de   Familia  de   la   ciudad  de   Cochabamba,  dentro  del proceso sumano.

Ciertamente mediante auto  de fojas 251  a 252,  el entonces Juez   a quo  anuló  obrados  hasta  fojas 70,    es  decir hasta  la  demanda. Precisamente con  base   a los  fundamentos  a  dicha resolución que observó  la   incompetencia  del   Juez    de   primera  instancia  para revisar  fallos  ejecutoriados,  la   parte   actora,   mediante  escrito cursante  de  fojas 257  a  260,    reformuló su  demanda  pidiendo la declaratoria de  fraude procesal y por  su  parte la  demandada,  hoy recurrente,  reconvino, entre  otros,   pidiendo    que  se   declare   la legalidad   y   validez     de   la   "sentencia";     y  con   base    a   dichas pretensiones,  el Juez   a quo,  mediante sentencia cursante  de fojas

612  a 618  vuelta, declaró probada la demanda de fraude procesal, así  como las  excepciones opuestas  e improbada  la  reconvención, sin  costas. En  grado de apelación, mediante de Auto Vista de fojas

645  a 646  vuelta, la  señalada  sentencia fue  anulada,  y se  ordenó

que  el Juez   a quo  dicte nueva sentencia sobre la demanda original de  fojas 70-72,  aclarada  a  fojas 80  y  82;   de  tal  manera  que  la Jueza  a  quo,  dictó nueva sentencia, cursante  de  fojas 658  a  664, la  cual   declara probada  la  demanda  de  nulidad  de  resolución de fojas  70   a   72,   77   Y 80   así   como las   excepciones  perentorias opuestas    contra   la    acción   reconvencional   e    improbada   la reconvención, así  como las  excepciones perentorias  opuestas  por la  demandada;  resolución que  se halla confirmada por  el Tribunal ad  quemo De 10 relacionado precedentemente resulta  evidente que el Tribunal ad  quem, sustituyendo  la voluntad de las  partes,  en  el Auto  de   Vista  de   fojas  645   a   646   vuelta,   mandó  a   que   se

pronuncie     sentencia     sobre     una     demanda     que    ya    hubo      sido modificada   por  la  parte    actora,  y además   dicha    demanda   ya  había sido  contestada   y reconvenida   por  la  parte    demandada;    es  decir   se alteró    la  relación   procesal   consentida    por   las   partes;     y  como    si ello  fuera   poco   se  mandó   a  sentenciar   respecto   de  un   asunto   para el  cual   tanto    el  Juez    a  quo   como   el  propio  Tribunal   ad   quem    no tenían    competencia,    pues    como   se  tiene   dicho   ninguna   norma   del Código  de   Familia,   ni   del   Procedimiento    Civil   ni   de   la   Ley   de Organización    Judicial    (abrogada)   vigente   en   el   momento    de   la emisión  de  los  fallos,    autorizaba    al  Juez    de  Partido   de  Familia  la revisión    de    fallos     pronunciados      en    un     proceso    sumario     de declaratoria    de   unión     libre    o   de   hecho.  S in   embargo    no   sería suficiente    sanear    el   proceso   disponiendo    la   reposición    hasta     el irregular   Auto   de  Vista   de  fojas   645   a  646   vuelta,   que   trastocó   el procedimiento;     en    razón      de    que    el   defecto    competencial,      no obstante   el  saneamiento    que   se  dispuso,   persistió   posteriormente, pues     el   Juez     a   quo    de   entonces    admitió   la   reconvención     que pretendía    que   se   declare   la  legalidad   y  validez  de   la   "sentencia" dictada    dentro    del    proceso    sumario,    y   luego     en    sentencia     la reconvención    fue   declarada    improbada,    y   el  Tribunal    ad   quem confirmó  el  fallo   de  primera   instancia;    es  decir   de  todas    maneras se  produjo   la    revisión   del   fallo   pronunciado    en   otro   proceso   de conocimiento   tramitado    por   la  vía   sumaria   y  por   consiguiente    se actuó    sin   competencia,    por   razón    de   la  naturaleza    de   la  acción; pues   como   se  tiene   dicho,    ni  el Juez    a  quo  ni  el Tribunal   ad  quem tenían     competencia    para    revisar   las   sentencias    pronunciadas     en procesos   de  conocimiento,    pues    en  los   casos    en   que   se  denuncia violaciones     al     debido     proceso     legal     o    inclusive     conductas fraudulentas     de   los   justiciables     dentro   de   la   tramitación     de   un proceso  judicial   de  conocimiento,    el  legislador   pone   a  disposición de     los     justiciables       legitimados,      acciones     legales     para       ser ejercitadas     tanto      dentro     del    mismo    trámite,     aún     fenecido

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incidente  de   nulidad);  y  en   su   caso   inclusive  las   acciones  de defensa en  sede  constitucional  o cuando  corresponde  la  acción de declaratoria   de   fraude   procesal,   pero    de   ninguna   manera   es posible   la   revisión   de   fallos    mediante   un    proceso   ordinario posterior.

En   mérito  a  las   consideraciones  precedentes   corresponde  fallar conforme disponen  los  artículos  271-3) y  275,   ambos  del  Código de Procedimiento Civil.

IV.  POR   TANTO:

4.1.- La  Sala  Civil  Liquidadora del  Tribunal  Supremo  de  Justicia del  Estado  Plurinacional  de  Bolivia, con  la  facultad  conferida por la disposición transitoria  octava, artículos  41 y 42  - I - 1) de la Ley N° 025  del  Órgano Judicial  de  24  de junio   del  2010,   así  como  del parágrafo II del  artículo 8 de  la  Ley 212  de  Transición  del  Órgano Judicial,   ANULA   obrados   hasta     fojas    267    vuelta   de   obrados inclusive, disponiendo que  el Juez   a quo  observe la reconvención.

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Datos del proceso

Magistrado relator
Javier Medardo Serrano Llanos
Tribunal Supremo de Justicia14 de julio de 2014AS/0310/2014Fuente oficial