Texto del fallo
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<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Right;"><span>TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA</span></p>
<p style="margin:0 0 0 34020;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Center;"><span>S A L A C I V I L</span></p>
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<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Left;"><span>Auto Supremo:</span><span style="font-weight:normal;"> 0518/2025</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Fecha:</span><span> 02 de junio de 2025</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Expediente: </span><span>CH-12-25-S</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6807;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Partes</span><span style="font-weight:bold;">: </span><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, Elena Tavera Garnica representada por Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de heredera de Carmen Luisa Flores Tavera (+), Maria Elena Tavera de Vargas por si y en representación de Giovanna Cinthia Flores Tavera y Sheila Paulet Flores Tavera de Ríos y Silvia Eugenia Flores Loayza c/ María Cruz Michel Moscoso y Leyda Julia Flores Tavera.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6907;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Proceso: </span><span>División y partición de bienes hereditarios.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6907;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Distrito: </span><span>Chuquisaca.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">VISTOS:</span><span> El recurso de casación cursante de fs. 505 a 507 interpuesto por </span><span>María Cruz Michel Moscoso</span><span> contra el Auto de Vista N° 09/2025, de 07 de enero, corriente de fs. 495 a 501 vta., pronunciado por la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del proceso ordinario de división y partición de bienes hereditarios, seguido por Rossemary Flores Tavera de Miranda, Elena Tavera Garnica representada por Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de heredera de Carmen Luisa Flores Tavera (+), María Elena Tavera de Vargas por si y en representación de Giovanna Cinthia Flores Tavera y Sheila Paulet Flores Tavera de Rios y Silvia Eugenia Flores Loayza </span><span>contra la recurrente y Leyda Julia Flores Tavera, respuesta visible a fs. 512 a 517; </span><span>el Auto de concesión de 07 de febrero de 2025, visible a fs. 518, </span><span>el Auto Supremo de admisión N° 124/2025-RA, de 19 de febrero, obrante de fs. 524 a 526 vta., todo lo inherente al proceso; y: </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>CONSIDERANDO I:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>ANTECEDENTES DEL PROCESO</span></p>
<ol style="margin:0 0 0 0;padding:0 0 0 0;"><li style="margin:0 0 0 2400;"><p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, María Elena Flores Tavera de Vargas, Silvia Eugenia Flores Loayza, Giovanna Cinthia Flores Tavera, Sheila Paulet Flores Tavera y Carmen Luisa Flores Tavera (+) por memorial de fs. 43 a 45 vta., promovió el proceso ordinario de división y partición de bienes hereditarios, contra </span><span>María Cruz Michel Moscoso y Leyda Julia Flores Tavera, </span><span>quienes una vez citadas, mediante escrito a fs. 87 se apersonó Leyda Julia Flores Tavera y por memorial cursante de fs. 100 a 102 vta., se apersono María Cruz Michel Moscoso, respondió a la demanda de forma negativa por memorial a fs. 189 y vta., posteriormente ante el fallecimiento de Carmen Luisa Flores Tavera por Auto de 13 de diciembre de 2021 visible a fs. 386 y vta., se tiene por apersonado a Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de tutor de Elena Tavera Garnica heredera de la citada codemandada; desarrollándose de esta manera la causa hasta pronunciarse la Sentencia N° 124/2024 de 26 de agosto, que cursa de fs. 455 vta., a 458 vta., en la que el Juez Público Civil y Comercial 5º del departamento de Chuquisaca, declaró PROBADA en parte la demanda y disponiendo en consecuencia que en ejecución se proceda a la división y partición del producto de la venta pública subasta de inmueble de los bienes inmuebles, la división y partición con relación al inmueble con Matrícula N° 1011990066983 y tienda registrado con Matrícula N° 1011990070745, el producto de la venta será dividido entre 8 partes iguales, con relación a las propiedades agrícolas denominadas Muyurina 091: con una superficie de 0.4316 hectáreas, registrado con la Matricula N° 7080200000090, corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre su 50% y su otra cuota parte la extensión total de 0,242775 hectáreas. Para María Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos la extensión de 0.026975 hectáreas. Con relación a las propiedades agrícolas denominadas Muyurina 094, con una superficie de 0.4591 hectáreas, registrado en la matrícula N° 70800200000093, corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre su 50% y su otra cuota parte la extensión de 0.028693 hectáreas. Para Maria Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos la extensión de 0.028693 hectáreas. Con relación al monto de dinero de Bs. 27.006,99 cuenta bancaria en la entidad financiera la Primera, le corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre 50% y su otra cuota parte el total de Bs. 15.194,48. Para María Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos el monto de Bs. 1.687,9.</span></p>
</li>
</ol>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">2.</span><span> Resolución de primera instancia que al haber sido recurrida en apelación por </span><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, María Elena Flores Tavera de Vargas y Silvia Eugenia Flores Loayza</span><span> según escrito de fs. 464 a 470, y María Cruz Michel Moscoso por memorial visible de fs. 471 a 474 originó que la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, emita el Auto de Vista SCCI N° 09/2025, de 07 de enero, corriente de fs. 495 a 501 vta., donde se CONFIRMÓ la Sentencia apelada, en base a los siguientes argumentos.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, no existe errónea interpretación del art. 178 de la Ley N° 603; toda vez que, la recurrente menciona que al a ver iniciado su unión conyugal el 28 de febrero de 2011 hasta el 17 de julio de 2020, los bienes divididos del anterior matrimonio de su esposo en fecha 23 de octubre de 2013, le correspondería por adquisición, sin considerar que los bienes inmuebles ubicados en la calle Ayacucho N° 616 de esta ciudad y la tienda de calle Emilio Hochman, fueron ya adquiridos en el primer matrimonio del su fallecido esposo, lo que no quiere decir que la división de los mismos por proceso de divorcio deba entenderse como nueva adquisición.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, en relación a la vulneración del art. 117.I y II de la Ley N° 603, respecto a que se estaría desconociendo la comunidad de gananciales, al no existir separación de bienes; la recurrente debe considerar que los bienes adquiridos por su esposo fallecido en el anterior matrimonio, no pueden ser considerados como gananciales, al no haberse constituido en el periodo de vigencia de la unión conyugar constituida entre el 28 de febrero de 2011 al 17 de julio de 2013; siendo importante señalar que la adquisición fue anterior, a dicho periodo, pues el derecho propietario emerge desde el momento en que se lo adquiere no desde que se lo divide. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, en cuanto a los frutos que genera la tienda de la Calle Hochman, que debieron ser divididos al 100% y no al 50% desconociéndose el art. 188 de la Ley N° 439 y art. 1103 del Código Civil, dicho aspecto es incorrecto, ya que como se señaló en apartados anteriores, la recurrente confunde el momento en que se adquirió dichos bienes con el momento en los que se dividió; no pudiendo interpretarse a la división como una segunda adquisición.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">3.</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> Fallo de segunda instancia recurrido en casación por </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">María Cruz Michel Moscoso</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> según escrito visible de fs. 505 a 507, </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">medio de impugnaci</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ón, que es materia de aná</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">lisis.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>CONSIDERANDO II: </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>DEL CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN Y SU CONTESTACIÓ</span><span>N</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>1. La recurrente en el recurso de casación manifestó</span><span>:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">a)</span><span> Que, el Auto de Vista vulneró</span><span> el ar</span><span>t. 265 del Có</span><span>digo Procesal Civil; toda vez que, no dio respuesta del </span><span>por qué</span><span> el razonamiento de la Juez basado en la prueba de fs. 23 a 32 y el inc. b) del art. 178 y 180 </span><span>del Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar es la norma aplicable en el caso de autos; por cuanto no sustenta en norma alguna el hecho de que los bienes adquiridos del </span><span style="font-style:italic;">cujus</span><span> como emergencia de la división y partició</span><span>n de bienes gananciales de su primer matrimonio, deben ser considerados como bienes propios.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">b)</span><span> Que, el Tribunal </span><span style="font-style:italic;">Ad quem</span><span> genero un análisis erró</span><span>neo del art. 176 del </span><span>Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar; puesto que,</span><span> su aná</span><span>lisis se </span><span>centró en que los bienes fueron adquiridos antes de la segunda unió</span><span>n conyugal; sin considerar que la </span><span>conformació</span><span>n de la comunidad de gananciales opera de pleno derecho, siendo que no ha</span><span> reclamado sobre el derecho propietario o de su adquisició</span><span>n anterior, sino de</span><span> la conformación de la comunidad de gananciales a partir del inicio de la unió</span><span>n conyugal libre. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">c)</span><span> Que, el Tribunal de alzada conculc</span><span>ó la regulación contenida en el art. 188 inc. b) del Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar, al determinar la divis</span><span>ión de los frutos de la tienda de la Calle Hochman en un 100% entre 8 herederos, sin contemplar que dichos frutos por aplicación de la norma señ</span><span>alada son bienes comunes por modo directo, siendo s</span><span>u división al tenor del art. 1103 del Có</span><span>digo Civil. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">d)</span><span> Que, el Tribunal de segunda instancia no se hubiera pronunciado sobre el</span><span> cuarto agravio descrito en su apelació</span><span>n, respecto a que el Juez en la sentencia no pone fin a la controversia</span><span style="font-family:Calibri;">,</span><span> ya que omitió</span><span> pronunciarse sobre la prueba documental que acredita el p</span><span>ago de Bs. 5000 por concepto de alquiler de la tienda de la Calle Hochman misma que la deja para la averiguación en ejecución de sentencia conculcándose la regulación establecida en el art. 213 del Có</span><span>digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Fundamentos por los cuales, solicit</span><span>ó</span><span> se case parcialmente el Auto de Vista recurrido. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>2. Contestación al recurso de casació</span><span>n:</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Rossemary</span><span> Flores Tavera de Miranda, Marí</span><span>a Elena Flores Tavera de Vargas y Silvia Eugenia Flores Loayza</span><span>, responde al recurso de casació</span><span>n mediante memorial de fs. 512 a 517</span><span> vta., señ</span><span>alando en lo principal que:</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Los argumentos referidos por la recurrente, difieren di</span><span>ametralmente con los argumentos de su contestación a la demanda donde no presenta oposició</span><span>n, ni reclamo alguno sobre los bienes que hoy pretende sean considerados como gananciales.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, la recurrente pretende forzar un entendimiento no regulado por el art. 176 del </span><span>Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar, que definen como bienes</span><span> propios a aquellos adquiridos antes de la unió</span><span>n conyugal, </span><span>así como los adquiridos por herencia, donació</span><span>n o legado.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">- Que, los bienes gananciales son todos aquellos adquiridos</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> dentro del matrimonio, en este caso desde la unión libre adquiridos con el esfuerzo y trabajo comú</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de ambos conyugues</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">; debiendo considerar las caracterí</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">sticas de los bienes propios </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alados en el art. 178 y de los bienes gananciales en el art. 179 normativa que resulta esencial para garantizar</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> los derechos de la conyugue y el de los herederos asegurando una distribución justa de los bienes propios manteniendo su cará</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">cter individual, pese a la angurria de la parte accionante</span><span>.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Por lo que, solicitan que el </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Tribunal de casació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n declare improcedente el recurso</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> extraordinario de casació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">CONSIDERANDO III:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">III.DOCTRINA APLICABLE AL CASO</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>III.1</span><span>. Del principio de congruencia y el art. 265 del Có</span><span>digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>En mé</span><span>rito al principio de </span><span>congruencia, toda resolución debe reunir la coherencia procesal necesaria, que en el caso de la apelación, encuentra su fuente normativa en el art. 265 del Código Procesal Civil, que se sintetiza en el aforismo “</span><span style="font-style:italic;">tantum devolutum quantum appellatum</span><span>”</span><span>, que si</span><span>gnifica que es devuelto cuanto se apela, con esto se establece el límite formal de la apelación en la medida de los agravios propuestos en la impugnación, en otras palabras, la función jurisdiccional del órgano de revisió</span><span>n en doble instancia se ve contenid</span><span>o a lo formulado en la apelació</span><span>n por el impugnante.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>La Jurisprudencia Constitucional desarrolló el principio de congruencia en la Sentencia Constitucional Nº</span><span> 0486/2010-R</span><span style="font-family:Calibri;">,</span><span> de </span><span style="font-family:Calibri;">0</span><span>5 de julio, donde razonó</span><span> que: </span><span style="font-style:italic;">“</span><span style="font-style:italic;">El principio de congruencia, responde a la pretens</span><span style="font-style:italic;">ión jurídica o la expresió</span><span style="font-style:italic;">n de agravios formulada por las partes</span><span style="font-style:italic;">; la falta de relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice el principio procesal de congruencia; la resolución de primera y/o segunda instancia, debe responder a la petició</span><span style="font-style:italic;">n de las p</span><span style="font-style:italic;">artes y de la expresión de agravios, constituyendo la pretensión jurídica de primera y/o segunda instancia”. </span><span>Razonamiento que es reiterado por el Tribunal Constitucional Plurinacional, a través de las Sentencias Constitucionales Plurinacionales Nº</span><span> 0255/2014 y 0704/2014.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">De lo expuesto se deduce que en segunda instancia, pueden darse casos de incongruencia </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">“ultra petita”,</span><span> </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">que se produce al otorgar más de lo pedido; “extra petita”, al extender el pronunciamiento a cuestiones no sometidas a la decisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n del Tri</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">bunal; y cuando omite decidir cuestiones que son materia de expresión de agravios por el apelante (citra petita); en este entendido, este Tribunal Supremo de Justicia orientó a través del Auto Supremo Nº</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> 304/2016 de 6 de abril que, citando al Auto Supremo </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Nº 11/2012 de 16 de febrero, señaló</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> que: </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">“Todo Auto de vista deberá circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de la apelación (…), toda vez que la infracción de este principio determina la emisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">n de fallos incongrue</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">ntes como: a) Auto de Vista Ultra Petita, cuando el tribunal de alzada se pronuncia más allá</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;"> del petitorio o los hechos; b) Auto de Vista extra petita, cuando el tribunal a quem se pronuncia sobre un petitorio o hechos no alegados; c) Auto de Vista citra petita, en el caso en que el tribunal de alzada omite totalmente el pronunciamiento sobre las pretensiones formuladas; d) Auto de Vista infra petita, cuando el tribunal a quem no se pronuncia sobre todos los petitorios o todos los hechos relevantes del liti</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">gio; omisiones y defectos del Auto de Vista que infringen el debido proceso”</span><span>.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-style:normal;">De igual forma, el Auto Supremo Nº</span><span style="font-style:normal;"> 254/2014</span><span style="font-family:Calibri;font-style:normal;">,</span><span style="font-style:normal;"> de 27 de mayo orientó</span><span style="font-style:normal;"> respecto a que la inobservancia de estas reglas conlleva incongruencia, que a decir de la doctrina se diferencian en: </span><span>“Incongruencia positiva, que es aquella en la que el juzgador extiende su decisión más allá de los límites del problema judicial que le fue sometido a su consideració</span><span>n; e Incongruencia negativa, cuando el juzgador omite el debido pronunciamiento sob</span><span>re alguno de los términos del problema judicial. En ésta ú</span><span>ltima, encontramos la denominada </span><span>‘</span><span>citra petita</span><span>’, que resulta de la omisión de alguna de las pretensiones deducidas en proceso (…</span><span>)</span></p>
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