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TSJ

AS/0520/2025

Tribunal Supremo de Justicia
2 de junio de 2025Sala CivilMag. Primo Martinez Fuentes
Proceso
Sala
Sala Civil
Año
2025

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Texto del fallo

<div>

<p style="margin:0 0 0 28320;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Left;"><span style="color:#000000;"> TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA</span></p>

<p style="margin:0 0 0 37760;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Left;"><span style="color:#000000;"> S A L A C I V I L</span></p>

<p />

<p />

<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Left;"><span style="color:#000000;">Auto Supremo:</span><span style="font-weight:normal;color:#000000;"> 0520/2025</span></p>

<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">Fecha:</span><span style="color:#000000;"> 02 de junio de 2025</span></p>

<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">Expediente:</span><span style="color:#000000;"> BE-6-25-S</span></p>

<p style="margin:0 0 0 7500;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Partes</span><span style="font-weight:bold;">: </span><span style="color:#000000;">Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez </span><span>c/ </span><span style="color:#000000;">Emilio Cortez Keller, María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez, Mauricio Rojas Melgar, Paulina Patricia, Rihanna, Miguel Armando y Nathaly todos de apellido Rojas Ávila</span><span>.</span></p>

<p style="margin:0 0 0 7500;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Proceso: </span><span style="color:#000000;">Nulidad de actos y contratos para la adquisición de bien inmueble y reivindicación o restitución del inmueble</span><span>.</span></p>

<p style="margin:0 0 0 6907;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Distrito: </span><span>Beni.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">VISTOS:</span><span style="color:#000000;"> El recurso de casación cursante de fs. 369 a 373 vta., interpuesto por María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez y Emilio Cortez Keller contra el Auto de Vista Nº 317/2024, de 29 de octubre, corriente de fs. 361 a 364 vta., pronunciado por la Sala Civil Mixta, de Familia, Niñez, Adolescencia, Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública del Tribunal Departamental de Justicia del Beni, dentro del proceso ordinario de nulidad de actos y contratos para la adquisición de bien inmueble y reivindicación o restitución del inmueble, seguido por Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez </span><span>c/ </span><span style="color:#000000;">Emilio Cortez Keller, María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez, Mauricio Rojas Melgar, Paulina Patricia, Rihanna, Miguel Armando y Nathaly todos de apellido Rojas Ávila; la contestación de fs. 379 a 387 vta.; el Auto de concesión de 10 de febrero de 2025, visible a fs. 388, el Auto Supremo de admisión N° 133/2025-RA, de 25 de febrero, obrante de fs. 396 a 398, todo lo inherente al proceso; y:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">CONSIDERANDO I:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">ANTECEDENTES DEL PROCESO</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">1.</span><span style="color:#000000;"> Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez, promovió el proceso ordinario de nulidad de actos y contratos para la adquisición de bien inmueble y reivindicación o restitución del inmueble contra Emilio Cortez Keller, María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez, Mauricio Rojas Melgar, Paulina Patricia, Rihanna, Miguel Armando y Nathaly todos de apellido Rojas Ávila, quienes una vez citados, María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez y Emilio Cortez Keller</span><span style="color:#000000;">, por memorial saliente de fs. 163 a 179 vta., se apersonaron y respondieron contestando de forma negativa a la demanda, reconviniendo por usucapión quinquenal u ordinaria y acción negatoria; por Auto de 16 de agosto de 2023, visible a fs. 231, se declaró rebelde a Paulina Patricia Rojas Ávila; por Auto de 21 de septiembre de 2023, saliente a fs. 250 y vta., se ordenó la citación de </span><span style="color:#000000;">Nathaly Rojas Ávila; Roxana Ávila Vela por escrito de fs. 257, en virtud del art. 46 de la Ley N° 439, se apersonó por sí y en representación de sus hijos Paulina Patricia, Nathaly, Rihanna y Miguel Armando todos Rojas Ávila; por Auto de 29 de enero de 2024, se designó defensor de oficio de Mauricio Rojas Melgar, quien una vez notificado, por escrito de fs. 275 a 276 vta. se apersonó, contestó de forma negativa a la demanda y opuso excepción previa de emplazamiento a terceros que fue rechazada en audiencia de 24 de abril de 2024, obrante a fs. 289 a 293 vta.</span><span style="color:#000000;">; desarrollándose de esta manera la causa hasta la emisión de la Sentencia N° 64/2024, de 27 de junio, que sale de fs. 312 a 323 vta., en la que el Juez Público Civil y Comercial 6° de la ciudad de Trinidad- Beni, declaró IMPROBADA la demanda principal de nulidad, PROBADA la demanda reconvencional de usucapión quinquenal ordinaria, disponiendo que se constituye y reconoce el derecho propietario de María Paula Cortez Suarez y María Emilia Cortez Suarez, sobre el bien urbano inscrito en la Partida de Derechos Reales N 8.01.1.01.0005105, ubicado en la urbanización Monte Verde Barrio San José Lote 85 Manzano "E" con una superficie de 1000 m2; 25 de frente por 40 de fondo, que colinda al Norte con terreno de Luis Aguilera, a, Sur con una colla de 15 mts, al Este con una Avenida de 20 mts., y al Oeste con un terreno de la Cooperativa Universitaria código catastral N° 2-79-6 A.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">2.</span><span style="color:#000000;"> Resolución de primera instancia que, al haber sido recurrida en apelación por Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez, según memorial de fs. 328 a 341 vta., originó que la Sala Civil Mixta de Familia, Niñez y Adolescencia, Violencia Intrafamiliar o Doméstica y Pública del Tribunal Departamental de Justicia del Beni, emita el Auto de Vista N° 317/2024, de 29 de octubre, corriente de fs. 361 a 364 vta., que REVOCÓ totalmente la Sentencia, y en su lugar declaró probada la demanda principal e improbada la demanda reconvencional, disponiendo la nulidad de las Escrituras N° 80/2026 de 10 de mayo y N° 321/2006 de 06 de junio, y consecuentemente su inscripción en el registro público respectivo. </span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">3.</span><span style="color:#000000;"> Fallo de segunda instancia recurrido en casación por María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez y Emilio Cortez Keller contra el Auto de Vista Nº 317/2024, de 29 de octubre, corriente de fs. 361 a 364 vta., mediante memorial de fs. 369 a 373 vta., recurso que es objeto de análisis.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">CONSIDERANDO II:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">DEL CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN Y SU CONTESTACIÓN</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">1. Los recurrentes en el recurso de casación alegaron que:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En la forma</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Acusó que el Auto de Vista redunda en absoluta </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">incongruencia </span><span style="color:#000000;">ante la ausencia de “fundamentación y motivación” por no haberse pronunciado de forma positiva o negativa a los argumentos expresados en su contestación al recurso de apelación, sino que se hubiese limitado a transcribir de manera textual el contenido de referencias y conceptos sobre la sentencia así como el recurso de apelación y contestación de ambas partes, sin explicar y desarrollar criterio jurídico propio o los motivos que sustente su decisión de revocar la sentencia. </span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Fundamento por el cual, solicitó se emita Auto Supremo en la forma prevista en el art. 220.III. num.1 inc. c) y 2 inc. a) del Código Procesal Civil.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En el fondo</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">a)</span><span style="color:#000000;"> La vulneración del art. 1 nums. 3,12, 13, 16 y 17; arts. 265,134 y 157 todos de la Ley N° 439, bajo el argumento de que el Tribunal </span><span style="font-style:italic;color:#000000;">Ad quem</span><span style="color:#000000;"> afirmó erradamente que la “</span><span style="font-style:italic;color:#000000;">sentencia se ampara en el art. 549 incs. 1 y 3 del Código Civil</span><span style="color:#000000;">”, manifestación que trajo un perjuicio a sus personas como reconvencionistas.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">b)</span><span style="color:#000000;"> La vulneración de los arts. 157.III y 265.I.II y III de la citada norma adjetiva civil por haberse omitido dar valor a la confesión espontánea y expresa sobre la titularidad y posesión del inmueble.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">c)</span><span style="color:#000000;"> La actuación arbitraria e ilegal del Tribunal </span><span style="font-style:italic;color:#000000;">Ad quem</span><span style="color:#000000;"> que esgrimió que las confesiones de ambas demandantes desvirtúan su posesión real y material del inmueble, sin mencionar el registro en Derechos Reales que avala su posesión, razón por la cual, el Auto de Vista seria arbitraria e inconsistente al no existir respaldo probatorio de los hechos ilícitos, falta de objeto, forma y/o ilicitud de la causa o motivo para que se declare la nulidad de las escrituras públicas y además aduce la inobservancia del art. 134 del Código Civil.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">d)</span><span style="color:#000000;"> Reitera que la tramitación de la causa contradice los arts. 265 de la Ley N° 439 con relación al art. 1 num. 3 y 16, art. 25 num. 4 y art. 134 de la citada ley concordante con el art. 1286 del Código Civil y por ello se hubiera vulnerado los arts. 1 nums. 3, 12, 16</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;"> </span><span style="color:#000000;">y 17 de la norma referida y que se hubiese interpretado de forma diferente el art. 549 de Código Civil.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="font-weight:normal;color:#000000;">Fundamentos por los cuales la parte recurrente solicitó se case la decisión judicial de segunda instancia y se declare improbada en su totalidad la demanda y probada la reconvención.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">2. Contestación al recurso de casación:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez, respondió el recurso de casación mediante memorial de fs. 379 a 387 vta., solicitando en lo principal que:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En cuanto al recurso de casación en la forma</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">a)</span><span style="color:#000000;"> Que los recurrentes no hubiesen manifestado donde se evidencia esa infracción del debido proceso, es decir, en que parte del Auto de Vista esta la incongruencia, falta de motivación y fundamentación, es más, que la Escritura Publica N° 321/2006 es producto de un hecho ilícito que va en contra de las leyes y no puede convalidarse o surtir efectos jurídicos.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">b)</span><span style="color:#000000;"> Que la Escritura Publica N° 80/2006, sería un documento “muerto” (sic) a la vida jurídica y por ninguna circunstancia podría cobrar vida jurídica o convalidar algún derecho, razón por la cual, seria falsa y llegaría a viciar de nulidad la Escritura Publica N° 321/2006 por venir de un hecho ilícito, que no podría convalidarse y surtir efectos porque también estaría revestida de la falsedad al provenir de un hecho ilícito.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">c) </span><span style="color:#000000;">Que tienen el suficiente interés legítimo sobre el inmueble y el derecho de ejercer la propiedad conforme manada el art. 1279 del Código Civil y por ello, se admitió su demanda y la parte contraria contesta, opone excepciones y reconviene, es más ya existiría un pronunciamiento al respecto mediante la excepción opuesta que no fue impugnada.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En cuanto al recurso de casación en el fondo</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">a)</span><span style="color:#000000;"> Que la supuesta confesión alegada, no hace más que explicar que ilegalmente compraron un bien inmueble a sabiendas que quien les vendió no era dueño del inmueble, incluso advertidos por su propia hermana que les dijo que no compren nada de su hermano, es más, esta confesión sólo demostraría la mala fe en la adquisición del inmueble.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">b)</span><span style="color:#000000;"> Con referencia al num. 1 del art. 549 del Código Civil, manifiesta que sus personas jamás otorgaron poder notarial o mandato a favor de Manuel Barrosos Arroyo y no comparecieron por ante la Notaria de Fe Publica N° 10 de Primera Clase de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra a cargo de José Mercado Pantoja, quien nunca ejerció las funciones de Notario en dicha Notaria resultando inexistente o falso el referido Poder Notarial conforme se tendría de la certificación de 13 de febrero de 2023.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">c)</span><span style="color:#000000;"> Que con relación al num. 3 del art. 549 del citado sustantivo de la materia, acusan que al haberse inventado un notario y no haber cumplido con los requisitos de conformación ante el hecho de que Manuel Barroso Arroyo ni siquiera existe en el SERECI ni SEGIP, lo que llegaría a comprobar la ilicitud de la Escritura Publica N° 80/2006.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;color:#000000;">e)</span><span style="color:#000000;"> Que la compra no fue de buena fe, extremo que estaría demostrado con la confesión de Marysabel Hurtado Cortez que coincide con la confesión de Mery Gabriela Hurtado Cortez que tendrían valor por ser ofrecida por la parte demandada en previsión del art. 162 del Código Procesal Civil.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Por lo referido, solicitó se declare la improcedencia o se declare infundado el recurso de casación de conformidad al art. 220 núm. 4 del Código Procesal Civil. </span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">CONSIDERANDO III:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">DOCTRINA APLICABLE AL CASO</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#23282C;">III.1. Sobre las causales previstas en el art. 549 del Código Civil, que están referidas simplemente a los contratos en sí mismos y no a las Escrituras Públicas y/o sus protocolos.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#23282C;">El Auto Supremo Nº 286/2013, de 06 de junio, al referirse a las diferencias conceptuales entre contrato, minuta, escritura pública, protocolo y testimonio, estableció lo siguiente: </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;color:#23282C;">“…se puede advertir que, entre contrato propiamente dicho y los diferentes documentos descritos, existen diferencias sustanciales que no pueden ser confundidas a la hora de interponer una demanda, ya que cada uno se origina o llegan a tener existencia propia en distintas instancias o ámbitos de actuación, tal es el caso del contrato como acto jurídico y la minuta como instrumento literal del contrato en el ámbito estrictamente civil, se originan entre las partes contratantes, en tanto que la escritura pública, el testimonio y el protocolo, llegan a adquirir tal calidad en sede administrativa</span><span style="font-style:italic;color:#23282C;"> bajo la actuación del notario, de modo que las deficiencias o anormalidades que se presenten en cada uno de ellos, es atribuible a sus respectivos autores”; </span><span style="color:#23282C;">en consecuencia,</span><span style="font-weight:bold;color:#23282C;"> no pueden ser todos demandados de nulidad o anulabilidad por las mismas causales de los arts. 549 y 554 del Código Civil, que están referidas simplemente a los contratos en sí mismos, y no a las Escrituras Públicas y/o sus protocolos, dada la naturaleza jurídica y su conceptualización.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-style:normal;color:#23282C;">En esa línea, el Auto Supremo Nº 518/2020, de 05 de noviembre, ha establecido lo siguiente: </span><span style="font-weight:bold;color:#23282C;">“las causales de nulidad y anulabilidad del Código Civil, son aplicables únicamente a los contratos y no así a los actos administrativos de la obtención de la escritura pública ante Notario de Fe Pública,</span><span style="color:#23282C;"> desechando todo rigorismo o formalismo excesivo…”. </span><span style="font-style:normal;color:#23282C;">De la misma forma,</span><span style="color:#23282C;"> </span><span style="font-style:normal;color:#23282C;">en el </span><span style="font-style:normal;">Auto Supremo Nº 618/2021 de 12 de julio, se estableció lo siguiente: “</span><span>…que la invalidez de un contrato encuentra sus causales en las normas del Código Civil (…) en cambio, la escritura pública al ser su naturaleza de instrumento formal tiene otros presupuestos de invalidez en otras leyes conexas; </span><span style="font-weight:bold;">además, que la invalidez de la escritura pública no implica la nulidad del contrato inserto, pero sí la invalidez del contrato importará la nulidad de la escritura pública, pues la forma no subsiste sin el acto jurídico que la originó”</span><span style="font-style:normal;"> (El resaltado es nuestro).</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#23282C;">III.2. Sobre la usucapión quinquenal.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-style:normal;color:#000000;">El Auto Supremo N° 355/2013, de 15 de julio ha orientado en sentido que</span><span style="font-weight:bold;font-style:normal;color:#000000;">:</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;"> </span><span style="color:#000000;">“…se puede evidenciar que los Tribunales de instancia, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">basaron ambas resoluciones a la idea, que no sería justo titulo</span><span style="color:#000000;"> la Escritura Pública Nº 327/95 por el cual transfiere Mabel Montoya Pardo el inmueble objeto de la litis, a favor de Eddy Huarita Guevara, representado por Jacinta Guevara Vda. de Huarita (codemandados) y que al ser éste título proveniente de una </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">Escritura Pública nula</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">derivado también de un poder nulo</span><span style="color:#000000;">; la transferencia a favor de los recurrentes no sería un título idóneo y que éstos, los compradores, no hubiesen adquirido de buena fe dicho lote de terreno, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">consideración por demás errada y contraria a la jurisprudencia</span><span style="color:#000000;"> vertida por la Corte Suprema de la Nación con la cual se llegó a compartir criterio en muchas Resoluciones y en la actualidad éste nuevo Tribunal Supremo mantiene; en ese entendido tenemos el Auto Supremo Nº 377 del 3 de noviembre de 2010 en el cual se indica que: …</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">la usucapión quinquenal u ordinaria, se produce cuando en virtud de un título idóneo </span><span style="color:#000000;">para transferir la propiedad, </span><span style="text-decoration:underline;font-weight:bold;color:#000000;">se adquiere de buena fe un inmueble de alguien que no es el dueño</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">cumple usucapión a su favor poseyéndolo durante cinco años contados desde la fecha en que el título fue inscrito</span><span style="color:#000000;">. </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">La usucapión quinquenal u ordinaria, prevista en el art. 134 del Código Civil, supone la comprobación judicial de cuatro requisitos, </span><span style="color:#000000;">esto es, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">justo título, buena fe, posesión continuada y transcurso del tiempo”. </span><span style="font-style:normal;color:#000000;">(El resaltado es nuestro)</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;font-style:normal;color:#000000;">CONSIDERANDO IV:</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;font-style:normal;color:#000000;">FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓN</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Expuestos como están los argumentos del recurso de casación, así como los fundamentos legales y doctrinales que sustentan la presente resolución y en virtud al principio de congruencia que debe regir en todo proceso judicial como elemento del debido proceso, corresponde a continuación dar respuesta a las acusaciones en el recurso interpuesto.</span></p>

<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En la forma</span></p>

<p style="margin:800 73 800 73;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Al respecto, es preciso manifestar que de conformidad al art. 265.1 del Código Procesal Civil, "</span><span style="font-style:italic;">El Auto de Vista debe circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que hubieran </span><span style="text-decoration:underline;font-style:italic;">sido objeto de apelación fundamentación</span><span>". Por lo que, en estricta aplicación de la norma antes descrita, la función jurisdiccional del órgano de revisión en doble instancia se ve compelido a lo formulado en la apelación por el impugnante y la contestación a la misma. Ahora bien, de la lectura del Auto de Vista impugnado, se colige que el Tribunal </span><span style="font-style:italic;">Ad quem</span><span> al margen de identificar los agravios denunciados en el recurso de apelación de fs. 328 a 341 vta., consideró los argumentos expresados en el escrito de contestación al recurso de apelación conforme se denota de fs. 362, identificando de forma íntegra todos los argumentos expresados en su escrito de fs. 345 a 346 y de forma inmediata ingresó al análisis respectivo, no siendo evidente tal omisión denunciada, pues si bien no se dio una respuesta expresa a cada manifestación efectuada en el responde al recurso de apelación, no implica incongruencia omisiva, menos una falta de fundamentación y motivación como erradamente entienden los recurrentes; correspondiendo desestimar este agravio.</span></p>

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Datos del proceso

Demandante
Mery Gabriela Hurtado de Daza por si en representación de Marysabel y Oscar Gilberto ambos de apellido Hurtado Cortez
Demandado
Emilio Cortez Keller, María Paula Cortez Suarez, María Emilia Cortez Suarez, Mauricio Rojas Melgar, Paulina Patricia, Rihanna, Miguel Armando y Nathaly todos de apellido Rojas Ávila
Magistrado relator
Primo Martinez Fuentes
Tribunal Supremo de Justicia2 de junio de 2025AS/0520/2025Fuente oficial