Texto del fallo
Texto de la resolucion
SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0792/2023-S1 Sucre, 12 de julio de 2023
SALA PRIMERA Magistrada Relatora: MSc. Julia Elizabeth Cornejo Gallardo Acción de libertad
Expediente: 47075-2022-95-AL Departamento: Tarija
En revisión la Resolución 001/2022 de 15 de abril, cursante de fs. 60 a 65 vta., pronunciada dentro de la acción de libertad interpuesta por Diego Saúl Arias Janco en contra de Guido Barrios Arce, Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba; Luis Alberto Frías Durán, Angélica María Gil Vera; y, Mabel Jacqueline Caba Castro, Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba, ambos del departamento de Tarija.
I. ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido de la demanda
Por memorial de 13 de abril de 2022, cursante de fs. 28 a 34, el accionante expresó los siguientes argumentos de hecho y derecho:
I.1.1. Hechos que motivan la acción
Dentro del proceso penal seguido por el Ministerio Público por la presunta comisión del delito de violación de infante, niña, niño o adolescente, se encuentra indebidamente procesado llevándose a cabo audiencia de medidas cautelares el 6 de diciembre de 2021, ante el Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija -ahora codemandado- dispuso su detención preventiva en el Centro de Readaptación Productiva "El Palmar", por el lapso de cuatro meses, señalando en dicho actuado procesal la fecha de cesación a la detención preventiva para el 6 de abril de 2022, a horas 09:00; sin embargo, hasta el día de la audiencia no se le notificó con algún link para poder ingresar a dicho acto, comunicándose con la Secretaría del Juzgado, quien de forma verbal le manifestó que ante una acusación presentada por el Ministerio Público, la causa se habría remitido al Tribunal de Sentencia Penal Primero de la misma ciudad.
Así el 4 de abril de 2022, el mencionado Juez, mediante decreto de la fecha, dispuso que se tenía presente el acto conclusivo de acusación formal presentado en su contra y que por secretaría se proceda al sorteo de la acusación en el plazo de veinticuatro horas, siendo recibida la causa el 5 de abril de 2022, en secretaría del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, sin que ninguno de los jueces que administran justicia lleven adelante la audiencia de cesación a la detención preventiva conforme "el art. 113 y 239 inc.2.".
El 11 de abril de 2022, fue notificado por la secretaria del mencionado Tribunal de Sentencia con el Decreto de 7 de abril de 2022, por el cual se dispuso la realización de la audiencia pública de consideración de cesación a la detención preventiva para el 11 de abril del citado año, a horas 09:30. Asimismo, -refiere el accionante de manera confusa que- el actual caso se constituye en una detención indebida, a raíz de un procesamiento ilegal o indebido "pues vulnera el derecho al debido proceso en su elemento a la fundamentación y motivación de las resoluciones..." (sic), restringiéndole su derecho a la libertad y de locomoción ya que a causa de una defectuosa y arbitraria valoración de la prueba, sin realizar una valoración integral de la misma, y vulnerando la presunción de inocencia, derecho de igualdad, y la verdad material se agravó su situación jurídica, disponiendo su detención preventiva de manera gravosa y desproporcional, sin tener en cuenta la instrumentalidad y finalidad que cumplen las medidas cautelares.
I.1.2. Derechos y principio supuestamente vulnerados
El impetrante de tutela denuncia la lesión de su derecho a la libertad física y de locomoción; a la defensa; al debido proceso en sus vertientes de motivación y fundamentación; y, el principio de presunción de inocencia; citando al efecto, los arts. 21, 22, 23, 115. II, 116. I, 117, 119. II, 180, 256 y 410 de la Constitución Política del Estado (CPE), 7, 8 y 11 del Pacto San José de Costa Rica, 9, 10, 11 y 14 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
I.1.3. Petitorio
Solicitó se conceda la tutela impetrada; y en consecuencia, se disponga:
- a)Dejar sin efecto la detención preventiva disponiendo su libertad inmediata; y,
- b)Que las autoridades judiciales demandadas "dicte nueva resolución donde se me imponga medidas sustitutivas a la detención preventiva establecidas en el art. 240 del CPP (...) debiendo ser la misma en audiencia pública al efecto, sin retrotraer el trámite de fundamentación de las partes..." (sic).
I.2. Audiencia y Resolución del Juez de garantías
La audiencia pública de consideración de la presente acción de libertad, se realizó el 15 de abril de 2022, según consta en el acta cursante a fs. 59 y vta., produciéndose los siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
El accionante, a través de su abogado, ratificó íntegramente los términos de su demanda tutelar, solicitando que se deje sin efecto la detención preventiva disponiendo su libertad de forma inmediata.
I.2.2. Informe de las autoridades demandadas
Guido Barrios Arce, Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija, por informe escrito cursante a fs. 54 y vta., señaló:
- 1)La vulneración alegada no existe, ya que dio cumplimiento al principio de celeridad procesal conforme dispone el art. 325.I de la Ley de Abreviación Procesal Penal y de Fortalecimiento de la Lucha Integral Contra la Violencia a Niñas, Niños, Adolescentes y Mujeres -Ley 1173 de 3 de mayo de 2019-, al presentarse la acusación formal antes de la fecha programada de control de plazo de la detención preventiva; una vez que, pasó a despacho el 4 de abril de 2022, en la misma fecha se dispuso la remisión y sorteo al Tribunal de Sentencia de turno en lo penal, realizando el sorteo el mismo día; y,
- 2)Por la remisión del cuaderno de autos con la acusación formal ya no podía llevar adelante la audiencia de control de plazo de la detención, porque la misma estaba programada para el 6 de abril de 2022; tal es así que, lo único que hizo fue dar la secuencia procesal que la norma establece.
Luis Alberto Frías Durán, Angélica María Gil Vera; y, Mabel Jacqueline Caba Castro, Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, mediante informe escrito de fs. 55 a 57 vta., a tiempo de pedir que se declarare improcedente la presente acción, manifestaron que:
- i)El acto conclusivo del Ministerio Público se encuentra fechado el 1 de abril de 2022, pero en el expediente remitido al Tribunal no se observa cargo de presentación de la acusación, cursando el decreto de 4 de abril de 2022, en el cual el Juez de Instrucción ordena que se remita la acusación en el plazo de veinticuatro horas;
- ii)Se tiene otro decreto del 4 de abril de 2022, por el cual el citado Juez señala que al haber un acto conclusivo de acusación, no corresponde ya considerar audiencia de ampliación de plazo "a este despacho judicial", no obstante de ello no se tiene ningún memorial subido por el Ministerio Público en la plataforma;
- iii)Al remitirse el proceso a última hora el 5 de abril de 2022, al día siguiente se realizó el registro en el libro del Tribunal para sorteo e ingreso a despacho, una vez ingresado el expediente, advertido por terceras personas -familiares del acusado- que había una audiencia para las 09:00, se hizo la consulta para verificar si realizaron los actos preparativos para la audiencia virtual -que debió realizar la secretaría del juzgado de instrucción-; empero, no se cumplió con dichos actos;
- iv)Posteriormente se tomó conocimiento que el objeto de la audiencia era el control del plazo de la detención preventiva y no así de cesación de medidas cautelares de carácter personal, "en ese sentido corresponde precisar lo señalado por la SCP 0685/2021-S4";
- v)El 6 de abril de 2022 ingresó un memorial de solicitud de cesación a la detención preventiva de Diego Saúl Arias Janco -ahora accionante- el cual fue resuelto inmediatamente y bajo el principio de concentración de actos, emitiendo el decreto de radicatoria el 6 de abril de 2022, señalando además la audiencia de cesación a la detención preventiva para el 8 de abril de 2022 a horas 15:00;
- vi)En cuanto a la audiencia de cesación a la detención preventiva señalada para el 8 de abril de 2022, de acuerdo a la representación realizada por la secretaria del juzgado del Tribunal, en la cual informa que no realizó la programación de la audiencia por tener recargada labor por efecto de la "refuncionalización" y por tener otras audiencias programadas, que fueron señaladas para la misma fecha y hora con la audiencia del accionante, se generó una confusión en la realización de la audiencia, más aun cuando no se cuenta con auxiliar, ni oficial de diligencias;
- vii)En mérito a la referida representación, mediante decreto de 13 de abril de 2022, nuevamente se señaló audiencia de cesación para el 14 de abril del mismo año, a horas 11:00, la cual se llevó a cabo rechazando la solicitud de cesación a la detención preventiva.
I.2.3. Tercero interviniente
Diego Cesar Barriga Vallejos, representante de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, en audiencia señaló que para la presentación de la acción de libertad, deben estar acreditados los presupuestos como la libertad, la vida o persecución ilegal o indebida, ante la falta de estos requisitos no es viable la protección de la acción de defensa, "además de estar sometido a la ampliación del proceso penal y ser dispuesto por el juez cautelar, debiéndose entender que no se agotó las instancias ordinarias y al existir el principio de subsidiariedad, se declare improcedente" (sic).
1.2.4. Resolución
El Juez de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, constituido en Juez de garantías, mediante Resolución 001/2022 de 15 de abril, cursante de fs. 60 a 65 vta., concedió la tutela solicitada respecto a Luis Alberto Frías Durán, Angélica María Gil Vera y Mabel Jacqueline Caba Castro, Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, disponiendo la sustanciación de la audiencia de cesación a la detención preventiva, determinando lo que fuere en cada caso, sea dentro del plazo imperativo de cuarenta y ocho horas "advirtiendo que se ha verificado dicha audiencia DE CESACIÓN A LA DETENCIÓN PREVENTIVA en relación al accionante se EXHORTA A DICHO TRIBUNAL DE SENTENCIA PENAL PRIMERO DE YACUIBA a que, en lo futuro, no vuelvan a incurrir en acción dilatoria igual o similar respecto al mismo accionante, o de quienes se encuentre en la misma situación procesal en otros casos análogos" (sic); y denegó con relación a Guido Barrios Arce, Juez de Instrucción en lo Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija, al no haber vulnerado ningún derecho respecto al debido proceso, quien en aplicación del principio de celeridad remitió el cuaderno de autos ante el Tribunal competente, dentro del plazo de ley; sustentando su resolución en base a los siguientes fundamentos:
- a)Con relación a Guido Barrios Arce, Juez de Instrucción en lo Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija, en la hipótesis de que no hubiese remitido en el plazo de ley, se debe entender que asume responsabilidad por esa dilación procesal, más cuando ninguna de las partes en ese momento solicitaron ampliación o control jurisdiccional del plazo, necesariamente debió remitir aplicando los principios de celeridad a efecto de cumplir mandatos constitucionales como legales, de acceso a una justicia pronta, oportuna y el principio de celeridad;
- b)Respecto a los Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, del informe brindado que refiere que los familiares del accionante estuvieron presentes para advertir que había audiencia de control de plazo programada para el 6 de abril de 2022, a horas 09:00, en atención al principio de "desformalización" podían instalar la audiencia si correspondía, verificando el cumplimiento de formalidades de ley, y ante la imposibilidad de sustanciar por razones de fuerza mayor, correspondía suspender previa instalación y reprogramar la audiencia dentro del plazo de cuarenta y ocho horas, habilitando horas inhábiles inclusive;
- c)Acerca de la solicitud de cesación a la detención preventiva, que fue resuelta por el Juez técnico Luis Alberto Frías Durán, con el señalamiento de audiencia de cesación para el 8 de abril de 2022, a horas 15:00, advirtiéndose que el personal de apoyo jurisdiccional no cumplió con la diligencia de haber previsto la notificación oportuna a todos los sujetos procesales, desconociéndose los motivos, se tiene la pretensión de justificar con la alegada carga procesal, pero no es corroborada de manera objetiva, además de referir aspectos externos que no dependen del acusado; por otra parte, recién se advierten las notificaciones al Ministerio Público, como al accionante, realizadas mediante ciudadanía digital el 11 de abril de 2022; empero, a horas 23:16 y 23:24; es decir, cerca de la media noche, emergiendo un informe de la abogada secretaria el 12 de abril del mismo año, haciendo conocer que no realizó la programación de audiencia de cesación de medidas cautelares;
- d)Las audiencias programadas eran de conocimiento del Juez técnico, Luis Alberto Frías Durán, el cual señaló hora y fecha; en esa lógica, conocía de ese actuado procesal y se hacía inclusive necesario instalar la audiencia y advertir su verificativo, al efecto, ante falencias de notificación, inmediatamente debió efectuar la corrección y sustanciar la audiencia de cesación a la detención preventiva habilitando horas inhábiles para su verificativo;
- e)En el presente caso no se ha verificado la audiencia señalada, que fue advertida por el abogado y familiares del acusado, por una parte; y por otra, desde la solicitud de cesación a la detención preventiva, dicha audiencia se llevó a cabo después de siete días de haber sido solicitada por el ahora accionante;
- f)El Juez o Tribunal, con su facultad privativa, debió señalar audiencia de consideración de cesación de la detención preventiva con la debida celeridad y en el plazo máximo de cuarenta y ocho horas, a efecto de constatar si los motivos que fundaron la misma aún son concurrentes; y, al encontrarse en esta etapa de juicio oral, no corresponde ya establecer el control del plazo de la detención preventiva;
- g)La dilación procesal por falta de personal de apoyo jurisdiccional no es causal legítima ni válida para limitar la posibilidad de considerar la cesación a la detención preventiva dentro del plazo imperativo dispuesto, al estar en juego derechos primarios como es la libertad;
- h)Los Jueces del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, al no haber señalado y verificado la sustanciación efectiva de la audiencia de consideración de cesación a la detención preventiva, dentro de las cuarenta y ocho horas de haber conocido de la solicitud de cesación, además de justificar esa dilación procesal argumentando falta de personal de apoyo jurisdiccional y que por ello no se cumplieron con las notificaciones pendientes, incurrieron en dilación indebida vulnerando el debido proceso en su elemento de plazo razonable, vinculado a su vez a la libertad del accionante "y para ello, precisamente se ha instituido la acción de libertad Instructiva o de pronto despacho" (sic); y,
- i)Por otra parte los mencionados jueces coaccionados habrían verificado y celebrado audiencia de cesación a la detención preventiva el 14 de abril de 2022, en consecuencia cesó la lesión al día de haberse notificado con la acción de libertad, consumándose como acto dilatorio, estableciéndose la existencia de lesión, cuyo fundamento es la acción de libertad innovativa.
II. CONCLUSIONES
De la revisión y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se establece lo siguiente:
II.1. Consta Auto Interlocutorio 372/2021 de 6 de diciembre, por el cual Guido Barrios Arce, Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija -ahora codemandado-, dispuso la detención preventiva del imputado Diego Saúl Arias Janco -accionante- en el Centro de Rehabilitación Productiva El Palmar, por el lapso de cuatro meses, programando audiencia de "cesación" para el 6 de abril de 2022, a horas 09:00 (fs. 6 a 8 vta.).
II.2. Por providencia de 4 de abril de 2022, emitida por el Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija, refiriendo que se tiene presente la acusación formal presentada por el Ministerio Público en contra del ahora accionante por el ilícito de violación agravada, dispuso que en el plazo de veinticuatro horas, por secretaría, se proceda al sorteo de la acusación vía sistema informático del acto conclusivo y se remita al Tribunal de Sentencia Penal de Yacuiba del citado departamento. Asimismo, también cursa otra providencia de la misma fecha emitido por la misma autoridad señalando que: "Al haber un acto conclusivo de acusación no corresponde ya considerar audiencia de ampliación de plazo a este despacho judicial, no obstante, de ello no se tiene ningún memorial subido por el Ministerio Público en la plataforma, lo que hay en ese casillero es la acusación formal (fs. 11 y vta.).
II.3. Por Cite Of. J.I.P. 2 113/2022 de 4 de abril, el Juez demandado Guido Barrios Arce remitió la acusación formal y antecedentes del proceso penal por la presunta comisión del delito de violación, seguido por el Ministerio Público y víctima en contra del impetrante de tutela, al Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, con cargo de recepción de 5 de abril de 2022 a horas 16:00 (fs. 12).
II.4. Mediante memorial de 6 de abril de 2022, el acusado y ahora solicitante de tutela, solicitó al Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, señalar audiencia de cesación de las medidas cautelares impuestas, decretando el Juez del referido Tribunal -Luis Alberto Frías Durán-, el mismo 6 de abril del mencionado año, la radicatoria de la causa, que el Ministerio Público presente las pruebas de cargo, y señalando audiencia virtual para el 8 de abril de 2022, a horas 15:00, disponiendo a ese fin, que secretaría se proceda a la notificación de las partes y se haga conocer el enlace de audiencia de forma oportuna. Asimismo, señaló que en el memorial se expresaría que el "día de hoy" -6 de abril de 2022- se tenía señalada una audiencia de cesación para las 09:00, pero que de la revisión del expediente acusatorio no existe dicho señalamiento para la fecha, "salvo error del juzgador" (fs. 13 a 14). II.5. Cursa notificación de 11 de abril de 2022 a horas 23:24 pm, mediante ciudadanía digital al abogado del accionante Luis Narciso Tárraga -conforme se evidencia por la firma estampada en el memorial de solicitud de cesación- con el decreto de 6 de abril de 2022, por el cual Luis Alberto Frías Durán, Juez del Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del departamento de Tarija, señaló audiencia virtual para el 8 de abril de 2022, a horas 15:00 parea considerar la mencionada solicitud de cesación (fs. 15).
III. FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
El accionante denuncia la lesión de sus derechos a la libertad física y de locomoción; a la defensa; al debido proceso en sus vertientes de motivación y fundamentación, y el principio de presunción de inocencia, en mérito a que dentro del proceso que le sigue el Ministerio Público por la presunta comisión del delito de violación de infante, niña, niño o adolescente, fue detenido preventivamente señalándose en la audiencia de medidas cautelares personales fecha de consideración de situación jurídica para el 6 de abril de 2022; sin embargo, el Juez de Instrucción Penal Segundo de Yacuiba del departamento de Tarija -ahora codemandado- no llevó a cabo la misma, indicándole la Secretaria del referido Juzgado, que al haber presentado el Ministerio Público acusación formal, el proceso se habría remitido al Tribunal de Sentencia Penal Primero de Yacuiba del mismo departamento, recepcionandose la causa el 5 de abril de 2022, sin que ninguno de los jueces codemandados del Tribunal y Juzgado lleven adelante la referida audiencia de situación jurídica el 6 de abril del citado año, y por otra parte refiere que se le habría notificado con el señalamiento de audiencia de cesación a la detención preventiva recién el 11 de abril de 2022, cuando dicha audiencia estaba programada para el 8 de abril del mismo año.
En consecuencia, corresponde determinar en revisión, si los extremos demandados son evidentes para conceder o denegar la tutela solicitada; para el efecto, se analizarán los siguientes temas:
- 1)La acción de libertad traslativa o de pronto despacho y el plazo para fijar fecha y hora de audiencia de cesación de la detención preventiva;
- 2)El principio de celeridad en las actuaciones procesales;
- 3)La acción de libertad innovativa;
- 4)La protección de víctimas niñas y adolescentes mujeres en los procesos penales; 4.i.) El enfoque interseccional; y, 4.ii.) El enfoque interseccional para el análisis de la violencia hacia niñas y adolescentes mujeres;
- 5)Sobre la fijación del plazo de la detención preventiva y su solicitud de ampliación; y,
- 6)Análisis del caso concreto.
III.1. La acción de libertad traslativa o de pronto despacho y el plazo para fijar fecha y hora de audiencia de cesación de la detención preventiva
El Tribunal Constitucional Plurinacional a través de la SCP 0280/2020-S1 de 7 de agosto, asumió el siguiente entendimiento:
El Tribunal Constitucional en la SC 1579/2004-R de 1 de octubre, señala que el entonces recurso de hábeas corpus -actualmente acción de libertad- "...por violaciones a la libertad individual y/o locomoción, puede ser reparador si ataca una lesión ya consumada, preventivo si procura impedir una lesión a producirse o correctivo si intenta evitar que se agraven las condiciones en que se mantiene a una persona detenida".
A partir de la clasificación del entonces recurso de hábeas corpus desarrollada por la citada SC 1579/2004-R; la SC 0044/2010-R de 20 de abril amplía los tipos de hábeas corpus, haciendo referencia al hábeas corpus restringido, al instructivo y al traslativo o de pronto despacho, precisando que a través de este último "...lo que se busca es acelerar los trámites judiciales o administrativos cuando existen dilaciones indebidas para resolver la situación jurídica de la persona que se encuentra privada de libertad".
Posteriormente, la SC 0078/2010-R de 3 de mayo1 establece varios supuestos de procedencia que se encuentran dentro del ámbito de protección de la acción de libertad traslativa o de pronto despacho; vale decir que, determina subreglas para considerar actos dilatorios en el trámite de la cesación de la detención preventiva, cuando:
- 1)En lugar de fijar directamente la fecha y hora de la audiencia y notificar a las partes, se dispongan traslados previos e innecesarios no previstos por ley;
- 2)Se fije la audiencia en una fecha alejada, más allá de lo razonable o prudencial; y,
- 3)Se suspenda la audiencia de consideración, por motivos injustificables que tampoco son causales de nulidad, como es el caso de la inasistencia del representante del Ministerio Público o de la víctima y/o querellante, si es que fueron notificadas legalmente y no comparecen a la audiencia.
A través de la 2, el Tribunal Constitucional Plurinacional, razonó a partir del principio ético-moral ama qhilla, vinculándolo con el de celeridad procesal, estableciendo que las autoridades judiciales, en virtud a dichos principios tienen el deber procesal de dirigir y resolver sin dilaciones indebidas, las solicitudes de cesación de detenciones preventivas.
Por su parte, la SCP 0110/2012 de 27 de abril, en el Fundamento Jurídico III.3, determina que el memorial de solicitud de cesación de la detención preventiva debe ser providenciado dentro de las veinticuatro horas de su presentación, conforme al siguiente razonamiento:
Por otra parte, ante la inexistencia de un plazo específico determinado por ley para que el juez señale día y hora de audiencia para considerar la cesación de la detención preventiva, es necesario establecer que el memorial de solicitud, debe ser providenciado indefectiblemente dentro de las veinticuatro horas de su presentación, conforme dispone el art. 132 inc. 1) del CPP, al tratarse de una providencia de mero trámite. En este entendido, habrá lesión del derecho a la libertad cuando existe demora o dilación indebida al no emitirse el decreto pertinente de señalamiento de este actuado procesal dentro del referido plazo, bajo sanción disciplinaria a imponerse al juzgador en caso de incumplimiento.
La SCP 0112/1012 de 27 de abril3 recogió los supuestos de dilaciones injustificadas en el tratamiento de solicitudes vinculadas con la libertad; resaltando el respeto al principio de celeridad, su carácter normativo y vinculante, como su necesaria aplicación en supuestos en los que la situación jurídica de las personas deba ser definida.
III.2. El principio de celeridad en las actuaciones procesales
Al respecto la misma SCP 0280/2020-S1 de 7 de agosto estableció lo siguiente:
Respecto a la celeridad con la que deben actuar los administradores de justicia, corresponde indicar que el art. 178.I de la Constitución Política del Estado (CPE), sostiene que: "La potestad de impartir justicia emana del pueblo boliviano y se sustenta en los principios de independencia, imparcialidad, seguridad jurídica, publicidad, probidad, celeridad, gratuidad, pluralismo jurídico, interculturalidad, equidad, servicio a la sociedad, participación ciudadana, armonía social y respeto a los derechos"; a su vez, el art. 180.I de la misma Norma Suprema, determina que: "La jurisdicción ordinaria se fundamenta en los principios procesales de gratuidad, publicidad, transparencia, oralidad, celeridad, probidad, honestidad, legalidad, eficacia, eficiencia, accesibilidad, inmediatez, verdad material, debido proceso e igualdad de las partes ante el juez"; disposiciones que se encuentran en concordancia con lo previsto en el art. 30 de la Ley del Órgano Judicial (LOJ) -Ley 025 de 24 de junio de 2010-, pues el principio de celeridad comprende la agilidad en la tramitación de los procesos judiciales, procurando que su desarrollo garantice el ejercicio oportuno y rápido de la administración de justicia.
En cuanto a la celeridad exigida a toda autoridad que asuma conocimiento de una solicitud de cesación de la detención preventiva de una persona privada de libertad, dicho principio debe ser entendido como la actividad procesal que tiene por finalidad realizar las diligencias judiciales con la prontitud debida, dejando de lado cualquier posibilidad que implique demora en el desarrollo y continuidad del proceso, debiendo entender que la tardía atención a una petición formulada al Juez, que involucre un derecho fundamental, afecta no solo el debido proceso, sino también, la seguridad jurídica; más aún, tratándose del derecho a la libertad que se encuentra restringido por una medida cautelar, como es la detención preventiva. Sobre el particular, la jurisprudencia desarrollada por la SC 0224/2004-R de 16 de febrero, en el Fundamento Jurídico III.1, sostuvo que:
...toda autoridad que conozca de una solicitud en la que se encuentre involucrado el derecho a la libertad física, tiene el deber de tramitarla con la mayor celeridad posible, o cuando menos dentro de los plazos razonables, pues de no hacerlo podría provocar una restricción indebida del citado derecho, lo que no significa, que siempre tendrá que otorgar o dar curso a la solicitud en forma positiva, pues esto dependerá de las circunstancias y las pruebas que se aporten en cada caso, dado que se reitera la lesión del derecho a la libertad física, está en la demora o dilación indebida de una solicitud de tal naturaleza, vale decir, que si la solicitud es negada de acuerdo a una compulsa conforme a Ley no es ilegal siempre que esa negativa se la resuelva con la celeridad que exige la solicitud (las negrillas nos pertenecen).
Jurisprudencia constitucional reiterada, entre otras, por las SSCC 1213/2006-R de 1 de diciembre y 0900/2010 de 10 de agosto; y, las Sentencias Constitucionales Plurinacionales 1157/2017-S2 de 15 de noviembre y 0052/2018-S2 de 15 de marzo.
Por consiguiente, debe entenderse que si bien la privación de libertad fue dispuesta por orden judicial, esta determinación no es indefinida, tiene límites en el tiempo y sobre la base del cumplimiento de requisitos que están expresamente previstos en la ley, de manera que, cuando un procesado solicita la cesación de su detención preventiva, habiendo cumplido tales condiciones y si el Juez o Tribunal no responde dentro de plazo a la pretensión efectuada, la privación se convierte en una detención indebida, razonamiento expresada en la SC 0862/2005-R de 27 de julio4.
III.3. La acción de libertad innovativa
El Tribunal Plurinacional Constitucional a través de la , asumió el siguiente razonamiento:
Es una acción tutelar, cuyo propósito es proteger, restablecer y/o restituir el derecho a la libertad física o de locomoción, así como el derecho a la vida, cuando se hallan en peligro como consecuencia de la supresión o restricción a la libertad personal; disponiendo el cese de la persecución indebida, el restablecimiento de las formalidades legales y/o la remisión del caso al juez competente, la restitución del derecho a la libertad física, o la protección de la vida misma.
En este marco, la línea jurisprudencial sobre la posibilidad de presentar la acción de libertad, aun hubiere cesado la restricción del derecho a la libertad física, conocida en la doctrina como recurso de hábeas corpus innovativa, tiene el siguiente desarrollo jurisprudencial:
El Tribunal Constitucional, en la SC 0092/02-R de 24 de enero de 20025, sostuvo que era posible el planteamiento del hábeas corpus -ahora acción de libertad- cuando el accionante ya había sido liberado, pues dicha liberación "...no desvirtúa la ilegalidad del acto ni libera de responsabilidad a los recurridos...", de forma que en tales casos, se evitaba la reiteración de la conducta; es decir, que el interés en la resolución de la temática, trascendía del caso particular para convertirse en uno de interés general.
Posteriormente, sin modificarse oficialmente aquella línea, la SC 1489/2003-R de 20 de octubre6 estableció que promovido el recurso de habeas corpus -ahora acción de libertad-, no procedía cuando el hecho conculcador ya había cesado, puesto que dicho acto adquiría características que lo hacían punible en la instancia ordinaria penal; por lo que, se debería acudir a esa jurisdicción para conseguir la respectiva sanción.
A través de la SC 0327/2004-R de 10 de marzo7, se cambió dicho entendimiento jurisprudencial, sosteniendo que las lesiones del derecho a la libertad, encuentran protección dentro del ámbito del hábeas corpus, en los casos en los que se constate la existencia de una ilegal privación de libertad, a pesar de haber cesado la detención antes de la interposición del recurso; supuesto en el cual, la concesión de la tutela debe establecer la responsabilidad de los servidores públicos que efectuaron la indebida privación de libertad; razonamiento que fue adoptado como línea jurisprudencial hasta la gestión 2010.
Con la SC 0451/2010-R de 28 de junio8, se recondujo el entendimiento jurisprudencial al anterior contenido en la SC 1489/2003-R, estableciendo que cuando se alega o denuncia una privación de libertad personal ilegal o indebida, debe interponerse la acción de libertad mientras persista la lesión, no cuando hubiere cesado; lo cual fue confirmado por el Tribunal Constitucional Plurinacional a través de la SCP 0201/2012 de 24 de mayo, entre otras.
La SC 0895/2010-R de 10 de agosto9, complementó el entendimiento previamente asumido y señaló que cuando sea imposible plantear la acción de libertad por situaciones debidamente justificadas durante la privación de libertad, es posible su interposición inmediatamente después de haber cesado la misma.
La jurisprudencia glosada fue reconducida a través de la ; en la que, sobre la base de la SC 0327/2004-R, dispone que procede la acción de libertad -bajo la modalidad de innovativa-, aun hubiere cesado el acto ilegal en cualquiera de las modalidades protectivas de la acción de libertad; es decir, la amenaza al derecho a la vida, la privación de libertad, la persecución indebida, o en su caso, el indebido procesamiento vinculado con el derecho a la libertad física o personal.
En efecto, la consagra la acción de libertad denominada innovativa; entendimiento que fue seguido de manera uniforme por este Órgano encargado del control de constitucionalidad, a través de las y , entre otras.
Efectivamente, debe señalarse que la acción de libertad innovativa, radica fundamentalmente, en que todo acto que implique desconocimiento o comprometa la eficacia de los derechos tutelados por esta garantía constitucional, debe ser repudiado por la justicia constitucional; de esta manera, evitar que en el futuro se repitan y reproduzcan los actos contrarios a la eficacia y vigencia de los derechos a la vida, la libertad física y de locomoción. En ese sentido, no se protege únicamente los derechos de la persona que interpuso la acción de libertad; al contrario, su vocación principal es que en lo sucesivo no se repitan hechos cuestionados de ilegales; en razón a que, como entendió la jurisprudencia constitucional, la acción de libertad se activa, no simplemente para proteger derechos desde una óptica netamente subjetiva, sino también, desde su dimensión objetiva, evitando que se reiteren aquellas conductas que lesionan los derechos que se encuentran dentro del ámbito de su protección y que fundamentan todo el orden constitucional.
En ese marco, corresponde la aplicación de la , en cuyo Fundamento Jurídico III.1, establece:
...de acuerdo a la nueva coyuntura constitucional imperante desde febrero de 2009, nuestro país atraviesa un proceso de constitucionalización en sus instituciones jurídicas y políticas. No se encuentra al margen la justicia constitucional, que acoge parámetros interpretativos y de amparo más garantistas y favorables a la protección de los derechos y de los derechos humanos.
En ese sentido, la interpretación que debe hacerse respecto del art. 125 constitucional, no debe recorrer un camino restrictivo, en el sentido de que únicamente la acción de libertad pueda ser interpuesta cuando la persona se encuentre privada de libertad, pues partiendo de un criterio amplio y garantista como se tiene anotado, este mecanismo puede operar cuando efectivamente ha cesado la vulneración al derecho protegido. Este criterio se justifica, al análisis de lo dispuesto por el art. 256 de la CPE, que de forma expresa reconoce criterios de interpretación más favorables que los contenidos en nuestra propia Ley Fundamental y que se encuentran contenidos en los Tratados Internacionales de Derechos Humanos.
Conforme al espíritu de esta línea jurisprudencial, la acción de libertad innovativa debe ser entendida como el mecanismo procesal, por el cual el juez constitucional, asume un rol fundamental para el resguardo de los derechos que se encuentran dentro del ámbito de su protección -libertad personal, vida, integridad física, debido proceso y libertad de locomoción-; pues, si bien pueden haber cesado las vulneraciones a dichos derechos, empero, la ilegalidad fue consumada; por ello, a efectos de determinar la responsabilidad del caso y contribuir con la política criminal de prevención, corresponderá pronunciarse en el fondo de la problemática, para determinar la responsabilidad de las autoridades, la comunidad o personas particulares que transgredieron el o los derechos invocados como lesionados, al ser estas conductas contrarias al orden constitucional; evitando de esta forma, futuras conculcaciones de derechos fundamentales y garantías constitucionales.
Más aún cuando nuestro ordenamiento jurídico expresamente establece la existencia de esta figura, en el art. 49.6 del Código Procesal Constitucional (CPCo), que determina: "Aun habiendo cesado las causas que originaron la Acción de Libertad, la audiencia deberá realizarse en el día y hora señalados, a efectos de establecer las responsabilidades que correspondan".
III.4. La protección de víctimas niñas y adolescentes mujeres en los procesos penales
III.4.1. El enfoque interseccional
Al respecto el Tribunal Constitucional Plurinacional a través de la SCP 0394/2018-S2 de 3 de agosto, desarrolló un razonamiento amplio que describe a continuación y que además fue reiterado por distintas Sentencia Constitucionales Plurinacionales entre las cuales se encuentran la SCP 0187/2020-S1 de 28 de julio y la SCP 0478/2021-S1 de 24 de septiembre:
El enfoque interseccional se constituye en una herramienta útil para analizar la vulneración de los derechos, en especial de la igualdad, cuando se presentan múltiples factores de discriminación que se entrecruzan y que influyen en el ejercicio y goce de los derechos de las personas. A partir de ello, es posible tener una mirada plural de la discriminación y violencia hacia diversas categorías biológicas, sociales y culturales, como el sexo, el, la clase, la discapacidad, la orientación sexual, la religión, la edad, la nacionalidad y otros ejes de identidad que se interaccionan en múltiples, y a menudo, en simultáneos niveles de discriminación y violencia, comprendiendo las desigualdades y necesidades de esta población en los casos concretos, las cuales pueden estar atravesadas por diversas identidades u otros factores, que las coloquen en situaciones mayores de subordinación, violencia o discriminación.
El enfoque interseccional, se está incorporando de manera gradual, permitiendo superar un análisis unidimensional, para introducir una interpretación múltiple de la discriminación y las interacciones entre los factores o categorías de discriminación, que se está materializando a través de informes de las instancias de seguimiento y aplicación de las recomendaciones de los instrumentos10 tanto en el Sistema de Protección de Derechos Humanos de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), como en los Sistemas Regionales.
Este enfoque, permite analizar la discriminación y violencia hacia las mujeres, comprendiendo sus desigualdades y necesidades en casos concretos, como lo exige, además, la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención Belém Do Pará), en cuyo art. 9, establece como criterio interpretativo sobre las obligaciones internacionales de los Estados11, que éstos tendrán especialmente en cuenta, la situación de vulnerabilidad a la violencia que pueda sufrir la mujer, en razón, entre otras, de su raza o de su condición étnica, de migrante, refugiada o desplazada, así, como embarazada, discapacitada, menor de edad, anciana o que se encuentre en situación socioeconómica desfavorable o afectada por situaciones de conflictos armados o de privación de su libertad.
Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), utilizaron el enfoque interseccional, cuando se presentaron varios factores de discriminación. Así, la referida Corte IDH, en el Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú, a través de la Sentencia de 25 de noviembre de 2006, sobre Fondo, Reparaciones y Costas, en el párrafo 259 inc. i), hizo referencia a la violencia sexual contra las mujeres que se encuentran bajo la custodia del Estado, señalando que: "...Las mujeres han sido víctimas de una historia de discriminación y exclusión por su sexo, que las ha hecho más vulnerables a ser abusadas cuando se ejercen actos violentos contra grupos determinados por distintos motivos, como los privados de libertad...".
La misma Sentencia en el párrafo 292, también se refirió a las mujeres embarazadas que se encontraban en prisión, indicando que: "...Las mujeres embarazadas que vivieron el ataque experimentaron un sufrimiento psicológico adicional, ya que además de haber visto lesionada su propia integridad física, padecieron sentimientos de angustia, desesperación y miedo por el peligro que corría la vida de sus hijos...". Asimismo, hizo referencia a las madres internas, indicando en el párrafo 330, que:
La incomunicación severa tuvo efectos particulares en las internas madres. Diversos órganos internacionales han enfatizado la obligación de los Estados de tomar en consideración la atención especial que deben recibir las mujeres por razones de maternidad, lo cual implica, entre otras medidas, asegurar que se lleven a cabo visitas apropiadas entre madre e hijo. La imposibilidad de comunicarse con sus hijos ocasionó un sufrimiento psicológico adicional a las internas madres.
Por otra parte la Corte IDH, en el Caso González y Otras ("Campo Algodonero") vs. México, a través de la Sentencia de 16 de noviembre de 2009 sobre Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas, en los párrafos 408 y 409, además de analizar la relación de la violencia de género con las relaciones sociales, culturales y económicas de discriminación, para caracterizar a las víctimas, también lo hizo respecto a las discriminaciones de género, pobreza y edad, al hacer referencia a los derechos de las víctimas menores de edad, indicando:
408. (...) el Estado debe prestar especial atención a las necesidades y los derechos de las presuntas víctimas en consideración a su condición de niñas, como mujeres que pertenecen a un grupo en una situación vulnerable.
409. En el presente caso, la Corte considera que el Estado tenía la obligación de adoptar todas las medidas positivas que fueran necesarias para garantizar los derechos de las niñas desaparecidas. En concreto, el Estado tenía el deber de asegurar que fueran encontradas a la mayor brevedad, una vez los familiares reportaron su ausencia, especialmente debido a que el Estado tenía conocimiento de la existencia de un contexto específico en el que niñas estaban siendo desaparecidas.
En el mismo sentido, la Corte IDH en los Casos Rosendo Cantú y Otra VS. México -Sentencia de 31 de agosto de 2010 sobre Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas- y Fernández Ortega y Otros VS. México -Sentencia de 30 de agosto de 2010 sobre Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas-, efectuó el análisis sobre la discriminación y violencia de las mujeres indígenas, estableciendo que debía garantizarse el acceso a la justicia de los miembros de las comunidades indígenas, adoptando medidas de protección que tomen en cuenta sus particularidades propias, sus características económicas y sociales, su situación de especial vulnerabilidad, su derecho consuetudinario, así como sus valores, usos y costumbres.
También cabe mencionar, el Caso Atala Riffo y Niñas Vs. Chile, en cuya Sentencia de 24 de febrero de 2012 sobre Fondo, Reparaciones y Costas, donde la Corte IDH hizo referencia a la discriminación sufrida por las mujeres con orientación sexual diversa; pues se impuso a la accionante, que en su condición de mujer atendiera y privilegiara sus deberes como madre:
139. Al respecto, el Tribunal considera que dentro de la prohibición de discriminación por orientación sexual se deben incluir, como derechos protegidos, las conductas en el ejercicio de la homosexualidad. Además, si la orientación sexual es un componente esencial de identidad de la persona, no era razonable exigir a la señora Atala que pospusiera su proyecto de vida y de familia. No se puede considerar como "reprochable o reprobable jurídicamente", bajo ninguna circunstancia, que la señora Atala haya tomado la decisión de rehacer su vida. Además, no se encontró probado un daño que haya perjudicado a las tres niñas. 140. En consecuencia, la Corte considera que exigirle a la madre que condicionara sus opciones de vida implica utilizar una concepción "tradicional" sobre el rol social de las mujeres como madres, según la cual se espera socialmente que las mujeres lleven la responsabilidad principal en la crianza de sus hijos e hijas y que en pos de esto hubiera debido privilegiar la crianza de los niños y niñas renunciando a un aspecto esencial de su identidad. Por tanto, la Corte considera que bajo esta motivación del supuesto privilegio de los intereses personales de la señora Atala tampoco se cumplía con el objetivo de proteger el interés superior de las tres niñas.
El enfoque interseccional antes descrito, debe ser utilizado en el presente caso considerando, por una parte, que la víctima es una mujer víctima de violencia sexual; y por otra, es una adolescente. Este enfoque, permitirá comprender de mejor manera la situación de vulnerabilidad de la misma, así como identificar los criterios reforzados de protección contenidos tanto en nuestra Constitución Política del Estado como en los instrumentos internacionales sobre derechos humanos respecto a niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual, conforme se desarrollará en el siguiente punto.
III.4.2. El enfoque interseccional para el análisis de la violencia hacia niñas y adolescentes mujeres
El Tribunal Constitucional Plurinacional a través de la SCP 0394/2018-S2 de 3 de agosto y la SCP 0443/2021-S1 de 16 de septiembre, asumieron el siguiente razonamiento:
El art. 60 de la CPE, sostiene que:
Es deber del Estado, la sociedad y la familia garantizar la prioridad del interés superior de la niña, niño y adolescente, que comprende la preeminencia de sus derechos, la primacía en recibir protección y socorro en cualquier circunstancia, la prioridad en la atención de los servicios públicos y privados, y el acceso a una administración de justicia pronta, oportuna y con asistencia de personal especializado.
Conforme a dicha norma, el constituyente boliviano estableció que las niñas, niños; y, las y los adolescentes gozan de especial protección y atención de sus derechos, mediante la corresponsabilidad del Estado en todos sus niveles con la familia y la sociedad, debiendo ser atendidos con preferencia en centros de salud, en la escuela, entidades judiciales, por la Policía Boliviana, el Ministerio Público, entre otros.
Por su parte, los estándares de protección existentes en el ámbito internacional, que constituyen fuente de obligación para el Estado, y que a partir de los principios contenidos en los arts. 13 y 256 de la CPE, pueden ser aplicados de manera preferente, si son más favorables a las normas contenidas en nuestra Norma Suprema. En ese sentido, existen una serie de instrumentos que tienen especial relevancia para la solución del caso y que servirán como parámetro normativo y jurisprudencial para ese propósito.
Pues bien, en el ámbito interamericano, la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes encuentra su sustento jurídico, en las disposiciones contenidas en el art. 19 de la CADH12, que establece que los mismos, tienen derecho a las medidas de protección, que su condición de menores, requieren por parte de su familia, de la sociedad y del Estado. En similar sentido, el art. 16 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales -Protocolo de San Salvador-, reconoce por un lado, el derecho a medidas de protección; y por otro, incorpora explícitamente una obligación para el Estado respecto a adoptar medidas especiales de protección a fin de garantizarles la plena maduración de sus capacidades física, intelectual y moral13. Asimismo, el art. VII de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre (DADH), por su parte hace referencia a la protección y cuidado especial del que gozan los niños14; de igual modo, la Declaración de los Derechos del Niño15 incorpora entre sus principios, el derecho a la protección contra cualquier forma de abandono, crueldad y explotación; y, el deber de ser siempre los primeros en recibir protección y socorro.
Ahora bien, un elemento importante en este acervo jurídico internacional de protección de los niños, niñas y adolescentes, representa la adopción y ratificación por parte de todos los Estados miembros de la Convención sobre los Derechos del Niño; a través de lo cual, se consolida la vigencia de sus preceptos dentro del derecho doméstico o interno de dichos Estados, cuyo ámbito personal de protección, se circunscribe a las personas menores de 18 años de edad.
La Convención sobre los Derechos del Niño, de la misma forma que los otros instrumentos de derechos humanos, orienta y limita los actos del Estado, sus instituciones y particulares, así como le impone deberes que suponen la creación de las condiciones jurídicas, institucionales, culturales y económicas, para garantizar el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos en la Convención, entre ellas, la dispuesta en su art. 39, que señala: "Los Estados Partes adoptarán todas las medidas apropiadas para promover la recuperación física y psicológica y la reintegración social de todo niño víctima de: cualquier forma de abandono, explotación o abuso (...). Esa recuperación y reintegración se llevarán a cabo en un ambiente que fomente la salud, el respeto de sí mismo y la dignidad del niño".
En esta misma línea, la referida Convención incorpora entre los principios básicos de la protección integral, a los de protección especial y de efectividad. El principio de protección especial consignado a lo largo de todo el articulado de la Convención, acuerda medidas especiales de protección o adicionales, reafirmando en primer lugar, la aplicación de aquellos derechos ya reconocidos a los seres humanos en general; y en segundo lugar, establece normas que atañen exclusivamente a la niñez16, que representa una protección adicional, basadas en una atención positiva y preferencial de los niños que se encuentran en situaciones de desprotección, para restituir esta condición a parámetros normales de protección.
A su vez, a través del principio de efectividad que se halla inserto en la disposición del art. 417 del citado instrumento jurídico, se prescribe de manera imperativa la tarea de adoptar mecanismos de cualquier índole, tendientes a lograr la efectividad de los derechos de los niños y desarrollo de garantías, incluidas institucionales y administrativas.
Descritas las normas internas e internacionales sobre la protección de niñas, niños y adolescentes, cabe hacer referencia a las similares normas vinculadas a mujeres víctimas de violencia sexual y las específicas regulaciones conectadas a violencia contra niñas y adolescentes.
Así, el art. 15 de la CPE, señala:
I. Toda persona tiene derecho a la vida y a la integridad física, psicológica y sexual. (...)
II. Todas las personas, en particular las mujeres, tienen derecho a no sufrir violencia física, sexual o psicológica, tanto en la familia como en la sociedad.
III. El Estado adoptará las medidas necesarias para prevenir, eliminar y sancionar la violencia de género y generacional (...), tanto en el ámbito público como privado (las negrillas son nuestras).
De este modo, se puede ver que el constituyente boliviano, sobre el problema de la violencia contra la mujer, fue preciso en reconocerle un derecho específico del que deriva la obligación para el Estado, en todos sus niveles, no solo de investigar y sancionar actos de violencia contra la mujer, sino, de actuar en las distintas etapas y manifestaciones de este fenómeno, así como de ofrecer reparación y socorro a las víctimas a fin de preservar su integridad; por tanto, cualquier inacción resultaría desde el punto de vista jurídico, reprochable.
Asimismo, el Estado al ratificar un convenio internacional de derechos humanos, adquiere la obligación de respetar y proteger los derechos reconocidos en dicho instrumento. Así, la Convención Belém Do Pará de 9 de junio de 1994, ratificada por Bolivia mediante Ley 1599 de 18 de agosto de igual año, se constituye en el primer Tratado Interamericano que reconoce la violencia hacia las mujeres, como una violación de derechos humanos; en cuyo art. 7, consigna los deberes que tienen los estados, de adoptar políticas orientadas a prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, entre ellos, el de abstenerse de cualquier acción o práctica de violencia contra la mujer, y velar, porque las autoridades y funcionarios se comporten de acuerdo a esa obligación; es decir, actuar con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer; adoptar medidas jurídicas para conminar al agresor a abstenerse de hostigar, intimidar, amenazar, dañar o poner en peligro la vida de la mujer, de cualquier forma, que atente contra su integridad o propiedad; establecer procedimientos legales, justos y eficaces para aquella que fue sometida a violencia, que incluyan medidas de protección, juicio oportuno y acceso efectivo a esos procedimientos.
En tal sentido, las obligaciones consignadas en los instrumentos jurídicos de protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, que fueron anotados precedentemente, se complementan y refuerzan para aquellos Estados Partes de los mismos, con las obligaciones de la Convención Belém Do Pará, dotando de contenido a la responsabilidad estatal de aplicar políticas de prevención, sanción y eliminación de la violencia contra la mujer con perspectiva de género. Así, el art. 9 de dicha Convención establece, que los Estados tendrán especialmente en cuenta la situación de vulnerabilidad a la violencia que pueda sufrir la mujer, en razón, entre otras, por ser menor de edad o estar en situación socioeconómica desfavorable18.
Ahora bien, entre los estándares del Sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos, vinculados con la violencia de género, cabe mencionar a la Recomendación 19 pronunciada por el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (Comité de la CEDAW), que es una de las más relevantes en temas de violencia; afirmándose en ella, que la violencia contra la mujer es una forma de discriminación que impide gravemente que ésta goce de derechos y libertades en pie de igualdad con el hombre. La Recomendación también señala que la violencia contra la mujer conlleva responsabilidad estatal, no solamente, por actos violentos cometidos por agentes estatales, sino por particulares, cuando el Estado no implementa los mecanismos necesarios para protegerlas de este tipo de violencia; y, cuando no adopta medidas con la diligencia debida, para impedir la lesión de los derechos o para investigar y castigar los actos de violencia e indemnizar a las víctimas.
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