Texto del fallo
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<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Right;"><span>TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA</span></p>
<p style="margin:0 0 0 34020;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Center;"><span>S A L A C I V I L</span></p>
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<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Left;"><span>Auto Supremo:</span><span style="font-weight:normal;"> 0518/2025</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Fecha:</span><span> 02 de junio de 2025</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Expediente: </span><span>CH-12-25-S</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6807;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Partes</span><span style="font-weight:bold;">: </span><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, Elena Tavera Garnica representada por Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de heredera de Carmen Luisa Flores Tavera (+), Maria Elena Tavera de Vargas por si y en representación de Giovanna Cinthia Flores Tavera y Sheila Paulet Flores Tavera de Ríos y Silvia Eugenia Flores Loayza c/ María Cruz Michel Moscoso y Leyda Julia Flores Tavera.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6907;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">Proceso: </span><span>División y partición de bienes hereditarios.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 6907;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Left;"><span style="font-weight:bold;">Distrito: </span><span>Chuquisaca.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">VISTOS:</span><span> El recurso de casación cursante de fs. 505 a 507 interpuesto por </span><span>María Cruz Michel Moscoso</span><span> contra el Auto de Vista N° 09/2025, de 07 de enero, corriente de fs. 495 a 501 vta., pronunciado por la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, dentro del proceso ordinario de división y partición de bienes hereditarios, seguido por Rossemary Flores Tavera de Miranda, Elena Tavera Garnica representada por Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de heredera de Carmen Luisa Flores Tavera (+), María Elena Tavera de Vargas por si y en representación de Giovanna Cinthia Flores Tavera y Sheila Paulet Flores Tavera de Rios y Silvia Eugenia Flores Loayza </span><span>contra la recurrente y Leyda Julia Flores Tavera, respuesta visible a fs. 512 a 517; </span><span>el Auto de concesión de 07 de febrero de 2025, visible a fs. 518, </span><span>el Auto Supremo de admisión N° 124/2025-RA, de 19 de febrero, obrante de fs. 524 a 526 vta., todo lo inherente al proceso; y: </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>CONSIDERANDO I:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>ANTECEDENTES DEL PROCESO</span></p>
<ol style="margin:0 0 0 0;padding:0 0 0 0;"><li style="margin:0 0 0 2400;"><p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, María Elena Flores Tavera de Vargas, Silvia Eugenia Flores Loayza, Giovanna Cinthia Flores Tavera, Sheila Paulet Flores Tavera y Carmen Luisa Flores Tavera (+) por memorial de fs. 43 a 45 vta., promovió el proceso ordinario de división y partición de bienes hereditarios, contra </span><span>María Cruz Michel Moscoso y Leyda Julia Flores Tavera, </span><span>quienes una vez citadas, mediante escrito a fs. 87 se apersonó Leyda Julia Flores Tavera y por memorial cursante de fs. 100 a 102 vta., se apersono María Cruz Michel Moscoso, respondió a la demanda de forma negativa por memorial a fs. 189 y vta., posteriormente ante el fallecimiento de Carmen Luisa Flores Tavera por Auto de 13 de diciembre de 2021 visible a fs. 386 y vta., se tiene por apersonado a Gustavo Alejandro Vargas Flores en calidad de tutor de Elena Tavera Garnica heredera de la citada codemandada; desarrollándose de esta manera la causa hasta pronunciarse la Sentencia N° 124/2024 de 26 de agosto, que cursa de fs. 455 vta., a 458 vta., en la que el Juez Público Civil y Comercial 5º del departamento de Chuquisaca, declaró PROBADA en parte la demanda y disponiendo en consecuencia que en ejecución se proceda a la división y partición del producto de la venta pública subasta de inmueble de los bienes inmuebles, la división y partición con relación al inmueble con Matrícula N° 1011990066983 y tienda registrado con Matrícula N° 1011990070745, el producto de la venta será dividido entre 8 partes iguales, con relación a las propiedades agrícolas denominadas Muyurina 091: con una superficie de 0.4316 hectáreas, registrado con la Matricula N° 7080200000090, corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre su 50% y su otra cuota parte la extensión total de 0,242775 hectáreas. Para María Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos la extensión de 0.026975 hectáreas. Con relación a las propiedades agrícolas denominadas Muyurina 094, con una superficie de 0.4591 hectáreas, registrado en la matrícula N° 70800200000093, corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre su 50% y su otra cuota parte la extensión de 0.028693 hectáreas. Para Maria Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos la extensión de 0.028693 hectáreas. Con relación al monto de dinero de Bs. 27.006,99 cuenta bancaria en la entidad financiera la Primera, le corresponde a la esposa del de cujus María Cruz Michel Moscoso, entre 50% y su otra cuota parte el total de Bs. 15.194,48. Para María Elena, Carmen Luisa, Rossemary, Giovana Cinthia, Leyda Julia, Sheila Paulet todas de apellidos Flores Tavera y Silvia Eugenia Flores Loayza, correspondiendo a cada uno de los coherederos el monto de Bs. 1.687,9.</span></p>
</li>
</ol>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">2.</span><span> Resolución de primera instancia que al haber sido recurrida en apelación por </span><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda, María Elena Flores Tavera de Vargas y Silvia Eugenia Flores Loayza</span><span> según escrito de fs. 464 a 470, y María Cruz Michel Moscoso por memorial visible de fs. 471 a 474 originó que la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca, emita el Auto de Vista SCCI N° 09/2025, de 07 de enero, corriente de fs. 495 a 501 vta., donde se CONFIRMÓ la Sentencia apelada, en base a los siguientes argumentos.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, no existe errónea interpretación del art. 178 de la Ley N° 603; toda vez que, la recurrente menciona que al a ver iniciado su unión conyugal el 28 de febrero de 2011 hasta el 17 de julio de 2020, los bienes divididos del anterior matrimonio de su esposo en fecha 23 de octubre de 2013, le correspondería por adquisición, sin considerar que los bienes inmuebles ubicados en la calle Ayacucho N° 616 de esta ciudad y la tienda de calle Emilio Hochman, fueron ya adquiridos en el primer matrimonio del su fallecido esposo, lo que no quiere decir que la división de los mismos por proceso de divorcio deba entenderse como nueva adquisición.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, en relación a la vulneración del art. 117.I y II de la Ley N° 603, respecto a que se estaría desconociendo la comunidad de gananciales, al no existir separación de bienes; la recurrente debe considerar que los bienes adquiridos por su esposo fallecido en el anterior matrimonio, no pueden ser considerados como gananciales, al no haberse constituido en el periodo de vigencia de la unión conyugar constituida entre el 28 de febrero de 2011 al 17 de julio de 2013; siendo importante señalar que la adquisición fue anterior, a dicho periodo, pues el derecho propietario emerge desde el momento en que se lo adquiere no desde que se lo divide. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, en cuanto a los frutos que genera la tienda de la Calle Hochman, que debieron ser divididos al 100% y no al 50% desconociéndose el art. 188 de la Ley N° 439 y art. 1103 del Código Civil, dicho aspecto es incorrecto, ya que como se señaló en apartados anteriores, la recurrente confunde el momento en que se adquirió dichos bienes con el momento en los que se dividió; no pudiendo interpretarse a la división como una segunda adquisición.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">3.</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> Fallo de segunda instancia recurrido en casación por </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">María Cruz Michel Moscoso</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> según escrito visible de fs. 505 a 507, </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">medio de impugnaci</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ón, que es materia de aná</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">lisis.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>CONSIDERANDO II: </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>DEL CONTENIDO DEL RECURSO DE CASACIÓN Y SU CONTESTACIÓ</span><span>N</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>1. La recurrente en el recurso de casación manifestó</span><span>:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">a)</span><span> Que, el Auto de Vista vulneró</span><span> el ar</span><span>t. 265 del Có</span><span>digo Procesal Civil; toda vez que, no dio respuesta del </span><span>por qué</span><span> el razonamiento de la Juez basado en la prueba de fs. 23 a 32 y el inc. b) del art. 178 y 180 </span><span>del Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar es la norma aplicable en el caso de autos; por cuanto no sustenta en norma alguna el hecho de que los bienes adquiridos del </span><span style="font-style:italic;">cujus</span><span> como emergencia de la división y partició</span><span>n de bienes gananciales de su primer matrimonio, deben ser considerados como bienes propios.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">b)</span><span> Que, el Tribunal </span><span style="font-style:italic;">Ad quem</span><span> genero un análisis erró</span><span>neo del art. 176 del </span><span>Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar; puesto que,</span><span> su aná</span><span>lisis se </span><span>centró en que los bienes fueron adquiridos antes de la segunda unió</span><span>n conyugal; sin considerar que la </span><span>conformació</span><span>n de la comunidad de gananciales opera de pleno derecho, siendo que no ha</span><span> reclamado sobre el derecho propietario o de su adquisició</span><span>n anterior, sino de</span><span> la conformación de la comunidad de gananciales a partir del inicio de la unió</span><span>n conyugal libre. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">c)</span><span> Que, el Tribunal de alzada conculc</span><span>ó la regulación contenida en el art. 188 inc. b) del Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar, al determinar la divis</span><span>ión de los frutos de la tienda de la Calle Hochman en un 100% entre 8 herederos, sin contemplar que dichos frutos por aplicación de la norma señ</span><span>alada son bienes comunes por modo directo, siendo s</span><span>u división al tenor del art. 1103 del Có</span><span>digo Civil. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;">d)</span><span> Que, el Tribunal de segunda instancia no se hubiera pronunciado sobre el</span><span> cuarto agravio descrito en su apelació</span><span>n, respecto a que el Juez en la sentencia no pone fin a la controversia</span><span style="font-family:Calibri;">,</span><span> ya que omitió</span><span> pronunciarse sobre la prueba documental que acredita el p</span><span>ago de Bs. 5000 por concepto de alquiler de la tienda de la Calle Hochman misma que la deja para la averiguación en ejecución de sentencia conculcándose la regulación establecida en el art. 213 del Có</span><span>digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Fundamentos por los cuales, solicit</span><span>ó</span><span> se case parcialmente el Auto de Vista recurrido. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>2. Contestación al recurso de casació</span><span>n:</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Rossemary</span><span> Flores Tavera de Miranda, Marí</span><span>a Elena Flores Tavera de Vargas y Silvia Eugenia Flores Loayza</span><span>, responde al recurso de casació</span><span>n mediante memorial de fs. 512 a 517</span><span> vta., señ</span><span>alando en lo principal que:</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Los argumentos referidos por la recurrente, difieren di</span><span>ametralmente con los argumentos de su contestación a la demanda donde no presenta oposició</span><span>n, ni reclamo alguno sobre los bienes que hoy pretende sean considerados como gananciales.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>- Que, la recurrente pretende forzar un entendimiento no regulado por el art. 176 del </span><span>Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar, que definen como bienes</span><span> propios a aquellos adquiridos antes de la unió</span><span>n conyugal, </span><span>así como los adquiridos por herencia, donació</span><span>n o legado.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">- Que, los bienes gananciales son todos aquellos adquiridos</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> dentro del matrimonio, en este caso desde la unión libre adquiridos con el esfuerzo y trabajo comú</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de ambos conyugues</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">; debiendo considerar las caracterí</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">sticas de los bienes propios </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alados en el art. 178 y de los bienes gananciales en el art. 179 normativa que resulta esencial para garantizar</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> los derechos de la conyugue y el de los herederos asegurando una distribución justa de los bienes propios manteniendo su cará</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">cter individual, pese a la angurria de la parte accionante</span><span>.</span></p>
<p style="margin:0 0 0 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Por lo que, solicitan que el </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Tribunal de casació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n declare improcedente el recurso</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> extraordinario de casació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">CONSIDERANDO III:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">III.DOCTRINA APLICABLE AL CASO</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>III.1</span><span>. Del principio de congruencia y el art. 265 del Có</span><span>digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>En mé</span><span>rito al principio de </span><span>congruencia, toda resolución debe reunir la coherencia procesal necesaria, que en el caso de la apelación, encuentra su fuente normativa en el art. 265 del Código Procesal Civil, que se sintetiza en el aforismo “</span><span style="font-style:italic;">tantum devolutum quantum appellatum</span><span>”</span><span>, que si</span><span>gnifica que es devuelto cuanto se apela, con esto se establece el límite formal de la apelación en la medida de los agravios propuestos en la impugnación, en otras palabras, la función jurisdiccional del órgano de revisió</span><span>n en doble instancia se ve contenid</span><span>o a lo formulado en la apelació</span><span>n por el impugnante.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>La Jurisprudencia Constitucional desarrolló el principio de congruencia en la Sentencia Constitucional Nº</span><span> 0486/2010-R</span><span style="font-family:Calibri;">,</span><span> de </span><span style="font-family:Calibri;">0</span><span>5 de julio, donde razonó</span><span> que: </span><span style="font-style:italic;">“</span><span style="font-style:italic;">El principio de congruencia, responde a la pretens</span><span style="font-style:italic;">ión jurídica o la expresió</span><span style="font-style:italic;">n de agravios formulada por las partes</span><span style="font-style:italic;">; la falta de relación entre lo solicitado y lo resuelto, contradice el principio procesal de congruencia; la resolución de primera y/o segunda instancia, debe responder a la petició</span><span style="font-style:italic;">n de las p</span><span style="font-style:italic;">artes y de la expresión de agravios, constituyendo la pretensión jurídica de primera y/o segunda instancia”. </span><span>Razonamiento que es reiterado por el Tribunal Constitucional Plurinacional, a través de las Sentencias Constitucionales Plurinacionales Nº</span><span> 0255/2014 y 0704/2014.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">De lo expuesto se deduce que en segunda instancia, pueden darse casos de incongruencia </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">“ultra petita”,</span><span> </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">que se produce al otorgar más de lo pedido; “extra petita”, al extender el pronunciamiento a cuestiones no sometidas a la decisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n del Tri</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">bunal; y cuando omite decidir cuestiones que son materia de expresión de agravios por el apelante (citra petita); en este entendido, este Tribunal Supremo de Justicia orientó a través del Auto Supremo Nº</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> 304/2016 de 6 de abril que, citando al Auto Supremo </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Nº 11/2012 de 16 de febrero, señaló</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> que: </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">“Todo Auto de vista deberá circunscribirse a los puntos resueltos por el inferior y que hubieren sido objeto de la apelación (…), toda vez que la infracción de este principio determina la emisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">n de fallos incongrue</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">ntes como: a) Auto de Vista Ultra Petita, cuando el tribunal de alzada se pronuncia más allá</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;"> del petitorio o los hechos; b) Auto de Vista extra petita, cuando el tribunal a quem se pronuncia sobre un petitorio o hechos no alegados; c) Auto de Vista citra petita, en el caso en que el tribunal de alzada omite totalmente el pronunciamiento sobre las pretensiones formuladas; d) Auto de Vista infra petita, cuando el tribunal a quem no se pronuncia sobre todos los petitorios o todos los hechos relevantes del liti</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">gio; omisiones y defectos del Auto de Vista que infringen el debido proceso”</span><span>.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-style:normal;">De igual forma, el Auto Supremo Nº</span><span style="font-style:normal;"> 254/2014</span><span style="font-family:Calibri;font-style:normal;">,</span><span style="font-style:normal;"> de 27 de mayo orientó</span><span style="font-style:normal;"> respecto a que la inobservancia de estas reglas conlleva incongruencia, que a decir de la doctrina se diferencian en: </span><span>“Incongruencia positiva, que es aquella en la que el juzgador extiende su decisión más allá de los límites del problema judicial que le fue sometido a su consideració</span><span>n; e Incongruencia negativa, cuando el juzgador omite el debido pronunciamiento sob</span><span>re alguno de los términos del problema judicial. En ésta ú</span><span>ltima, encontramos la denominada </span><span>‘</span><span>citra petita</span><span>’, que resulta de la omisión de alguna de las pretensiones deducidas en proceso (…</span><span>)</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span>Es de importancia considerar que el principio de congruencia procesal, si bien pondera el derecho al debido proceso, sin embargo </span><span>‘</span><span>no es absoluto</span><span>’, en la medida de la afectación de otros derechos, garantí</span><span>as y principios fundamentales que emergen en procura de brindar la tutela judicial efectiva a las partes.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="text-decoration:underline;">En el recurso de casación en la forma y en relación al principio de congruencia, la trascendencia y la afectación del agravio debe gravitar indefectiblemente para suponer la nulidad de obrados, previendo siempre la garantí</span><span style="text-decoration:underline;">a al debido proceso, a la defe</span><span style="text-decoration:underline;">nsa y a la justicia pronta, oportuna y sin dilaciones que sustenta el art. 115 de la Constitución Polí</span><span style="text-decoration:underline;">tica del Estado.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">De donde se tiene que el Juez no puede simple y llanamente aplicar la nulidad, que es restrictiva, sino que debe ponderar la omisió</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">n fren</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">te a los otros principios y derecho constitucionales fundamentales para llegar a una decisión judicial que esté acorde con la nueva dogmática de la nulidad que se afianzó con la Constitución Polí</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">tica del Estado Plurinacional en su art. 115 y los art. 16 y </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">17 de la Ley Nº 025, pues sólo será posible la nulidad si existe afectació</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">n del derecho a la defensa</span><span style="font-style:italic;">”</span><span style="font-style:italic;">. </span><span>(Las negrillas nos pertenecen).</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">III.2. Del régimen de la comunidad ganancial.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="font-style:normal;color:#000000;">Sobre el particular el Auto Supremo N° 291/2024, de 10 de abril, señaló: </span><span style="color:#000000;">“El matrimonio es una institución antigua que a través del tiempo se fue desarrollando y cambiando a la par de la sociedad, asimismo, el matrimonio es aceptado, legislado y protegido universalmente. Uno de los efectos del matrimonio ampliamente tratado es la comunidad de bienes, al respecto el autor Félix Paz Espinoza, indica: ‘Su fundamento dogmático se sustenta en que este régimen de comunidad llamada también universal, fortalece la unidad familiar, al constituir un régimen de solidaridad entre los esposos. </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">Este sistema se caracteriza porque se forma una masa de bienes que pertenecen a los dos esposos</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">existe una comunidad universal sobre los bienes presentes y futuros</span><span style="color:#000000;"> y, permite su partición entre ellos por partes iguales cuando se disuelve el matrimonio por el divorcio o, entre el sobreviviente y los herederos del cónyuge fallecido; </span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">(…).</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">El Código de las Familias y del Proceso Familiar Ley Nº 603, en el art. 176.I establece: ‘I. Los cónyuges desde el momento de su unión constituyen una comunidad de gananciales. Esta comunidad se constituye aunque uno de ellos no tenga bienes o los tenga más que la o el otro.’; </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">la comunidad ganancial, es una comunidad patrimonial que contempla</span><span style="color:#000000;"> </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">los bienes muebles, inmuebles, acciones, derechos, dinero, etc. con los que cuentan los cónyuges al momento de contraer matrimonio y los que posteriormente son adquiridos</span><span style="color:#000000;">; el matrimonio por constituirse bajo los más altos principios morales y afectivos origina, que la comunidad de gananciales no hace diferencia personal ni patrimonial de los cónyuges, es decir, si alguno de ellos no cuenta con bienes o cuenta con menos bienes que el otro, para la ley, prima el principio de igualdad. (…).</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">El régimen de la comunidad de gananciales está compuesto por</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;"> los bienes propios</span><span style="color:#000000;"> con los que ingresan los cónyuges al matrimonio </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">bajo las reglas contenidas en los arts. 178 a 186</span><span style="color:#000000;"> y </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">los bienes comunes</span><span style="color:#000000;"> cuya </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">regulación viene del art. 187 a 192, todos de la Ley Nº 603. </span><span style="color:#000000;">Raúl Jiménez Sanjinés, mantiene: ‘</span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">Son bienes propios de los cónyuges</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">los bienes muebles e inmuebles adquiridos antes de la celebración del matrimonio</span><span style="color:#000000;">. (…). </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">Los bienes propios con causa de adquisición anterior al matrimonio son aquellos que aún ingresando al patrimonio de cada cónyuge en vigencia del matrimonio</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">tienen sin embargo, su origen o fundamento en una situación previa a la celebración del matrimonio</span><span style="color:#000000;">.’, Félix Paz Espinoza respecto a los bienes propios amplía el criterio indicando: ‘</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">Son los que pertenecen en forma particular a cada cónyuge y son los adquiridos antes de la constitución del matrimonio</span><span style="color:#000000;"> o durante su vigencia por herencia, legado, donación, acrecimiento, subrogación, asistencia o pensiones de invalidez, vejez, derechos intelectuales o de autor, seguro profesional, los instrumentos de trabajo y libros profesionales, los títulos valores, regalías </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">y otros</span><span style="color:#000000;">’.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">En cambio, </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">los bienes comunes según el mismo autor</span><span style="color:#000000;">: ‘Están constituidos por aquellos pertenecientes a los dos cónyuges </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">y adquiridos por ellos durante la vigencia del matrimonio,</span><span style="color:#000000;"> </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">así como los frutos de los bienes propios y comunes, </span><span style="color:#000000;">también aquellos que llegan por concepto de la suerte o el azar como la lotería, juegos, rifas o sorteos, apuestas, tesoros descubiertos, adjudicaciones y otros”.</span><span style="font-style:normal;color:#000000;"> (Las negrillas y subrayado nos corresponde)</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">III.3. Del cónyuge supérstite y su participación con los descendientes respecto a bienes propios y comunes del cujus.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Al respecto el Auto Supremo N° 450/2023, de 19 de mayo, citando al auto supremo N° 627/2019 de 01 de julio determino: </span><span style="font-style:italic;color:#000000;">“Mencionamos que el cónyuge o </span><span style="text-decoration:underline;font-style:italic;color:#000000;">conviviente supérstite</span><span style="font-style:italic;color:#000000;"> se encuentra dentro de la clasificación de los herederos legales y forzosos, que, según fuera el caso, hereda de forma individual ante la inexistencia de descendientes y ascendientes o junto con ellos en caso de existir.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Nuevamente recurrimos al criterio del autor Carlos Morales Guillen que enseña: ‘En primer término, el capítulo consigna al cónyuge, a falta de descendientes y ascendientes, en el tercer grado de prioridad sobre el total de la herencia, excluyendo a los parientes colaterales.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Los arts. 1103 y 1104, de acuerdo a las salvedades anunciadas en los arts. 1094, 1097 y 1099.II), establecen el derecho hereditario del cónyuge en concurrencia con los descendientes y con los ascendientes respectivamente y no ofrecen, en su inteligencia, mayores problemas, una vez que se haya determinado bien el sentido y los alcances de aplicación del art. 1105.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">Dicho artículo establece, </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">que las proporciones asignadas al cónyuge por los dos artículos anteriores</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">se aplican tanto a los bienes propios del cónyuge fallecido, cuanto a la parte que a este correspondía en los bienes comunes</span><span style="color:#000000;">. </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">La completa y cabal compresión de esta disposición está referida en consecuencia, a las disposiciones del Código de Familia sobre el régimen patrimonial del matrimonio.</span><span style="color:#000000;"> </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">Este régimen supone una comunidad de gananciales, que se constituye entre los cónyuges desde el momento de la celebración del matrimonio</span><span style="color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">aunque uno de ellos tenga más bienes que el otro o solo tenga bienes uno de ellos y el otro no</span><span style="color:#000000;">, siendo nulo todo convenio que pretenda modificarlo o imponga una renuncia a la comunidad (…).</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">(…).</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">El art. 1083 del Código Civil, </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">posiciona al cónyuge o conviviente en similar posición que los descendientes</span><span style="color:#000000;"> y ascendientes, abierta la sucesión el cónyuge o conviviente puede heredar todo el acervo hereditario </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">si no existen otros herederos forzosos</span><span style="color:#000000;">, por disposición de los arts. 1102 y 1105 del Sustantivo Civil, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">o en la parte que le corresponde según herede con descendientes</span><span style="color:#000000;"> o ascendientes del de cujus, en todos los casos excluye a los parientes colaterales. </span><span style="text-decoration:underline;color:#000000;">La particularidad de la concurrencia del cónyuge supérstite al llamamiento del causante radica, en la calidad de los bienes dejados por el fallecido</span><span style="color:#000000;">, para mejor entender recurrimos a lo dispuesto por los arts. 176 a 192 del Código de las Familias y del Proceso Familiar, dicha norma establece que ‘</span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">la comunidad de gananciales está compuesta por los bienes propios con los que ingresa cada uno de los contrayentes al matrimonio y los bienes comunes que se adquieren posterior al matrimonio.</span><span style="color:#000000;">’</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">La importancia de los bienes propios y comunes para el derecho sucesorio reside:</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-style:italic;text-align:Justify;"><span style="color:#000000;">1) </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">Los bienes propios</span><span style="color:#000000;"> en caso de existir solo cónyuge supérstite, hereda en su totalidad según el art. 1102 del Código Civil, </span><span style="font-weight:bold;color:#000000;">en caso de concurrir con descendientes, el cónyuge tiene una cuota igual de herencia que cada uno de los hijos, así manda el art. 1103 del Código Civil,</span><span style="color:#000000;"> y en caso de acudir a la sucesión con ascendientes, a estos les corresponde la mitad de la herencia y al cónyuge o conviviente el otro cincuenta por ciento, disposición contenida en el art. 1104 del Sustantivo Civil.</span></p>
<p style="margin:667 0 667 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-style:italic;color:#000000;">2) </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;color:#000000;">Los bienes comunes</span><span style="font-style:italic;color:#000000;"> adquiridos durante la unión conyugal, hacen divisible la propiedad de los esposos en partes iguales; en caso de fallecimiento de uno de ellos, </span><span style="text-decoration:underline;font-style:italic;color:#000000;">el otro conserva la propiedad exclusiva del cincuenta por ciento del bien</span><span style="font-style:italic;color:#000000;">, </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;color:#000000;">la otra mitad se heredera como si fuera un bien propio del causante</span><span style="font-style:italic;color:#000000;"> y bajo las reglas de los artículos antes indicados, así se tiene dispuesto en el art. 1105 del Código Civil”</span><span style="color:#000000;">. (Las negrillas y subrayado nos corresponden).</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>CONSIDERANDO IV:</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>FUNDAMENTOS DE LA RESOLUCIÓ</span><span>N</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Expuestos como están los argumentos del recurso de casación, así como a la doctrina aplicable al caso, corresponde a continuació</span><span>n ingresar a considerar los reclamos planteados en el </span><span>recurso de casació</span><span>n; consecuentemente,</span><span> habiendo identificado dentro de los argumentos del recurso de casació</span><span>n, reclamos en la forma que no hacen al examen del fondo de la causa sino a la nulidad de obrados</span><span>, corresponderá con carácter previo su aná</span><span>lisis y de resultar los mismos infundados</span><span>, hará viable el análisis de los demá</span><span>s </span><span>reclamos respecto al fondo del presente proceso; en tal sentido la recurrente deberá tener presente el orden antes señ</span><span>alado.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">En la forma.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">a)</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> Acus</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ó</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> q</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ue, el Auto de Vista vulneró</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> el art. </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">265 del Código Procesal Civil; toda vez que, no dio respuesta del por qué el razonamiento de la Juez basado en la prueba de fs. 23 a 32 y el inc. b) del art. 178 y 180 del Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo de las Familias y del Proceso Familiar es la norma aplicable en el caso de autos; por cuanto</span><span>,</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> no sustenta en norma alguna el hecho de que los bienes adquiridos del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">cujus</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> como emergencia de la división y partició</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de bienes gananciales de su primer matrimonio, deben ser considerados como bienes propios.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Al respecto corresponde señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alar que el principio de congruencia no es </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">má</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">s que la correspondencia que debe existir entre </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">la pretensión jurídica o la expresió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de agravios formulada por las partes y la respuesta emitida por la autoridad judicial, conforme a </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">los lineamientos desglosados en el considerando III.1, de la presente resolució</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n; en tal sentido,</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> en el caso de autos la recurrente pretende señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alar que el Tribunal de alzada no ha</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> respondido a los argumentos de apelación en cuando al aná</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">lisis de los arts. 178 y 180 del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo de las Familias y del Proceso Familiar; lo que no es evidente; puesto que,</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> de la revisión de la resolució</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n cuestionada,</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> puede establecerse que esta dio respuesta al cuestionamiento extrañ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ado,</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alado que los bienes reclamados por la recurrente corresponden al primer matrimonio del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">cujus</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, motivo por el cual deben ser considerados como propios y no comunes de la segunda unión conyugal; puesto que, no debe entenderse como similares la fecha de adquisició</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de los bienes que fuera en el pr</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">imer matrimonio y la fecha de su división constituida en la segunda unión conyugal; por lo que, consideró que no existió errónea interpretació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de la normativa familiar acusada por la</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> recurrente de apelació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n; en tal sentido, se entiende que el Tribunal de segunda instancia </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">cumplió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">con el principio de congruencia extrañ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ado por la demandada</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, siendo insustentable la vulneració</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n del art. 265 del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo Procesal Civil, deviniendo en infundado su reclamo.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">d)</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> Asimismo, refiere que el Tribunal de segunda instancia no se ha</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> pronunciado sobre un cuarto agravio descrito en su apelación, respecto a que el Juez en la sentencia no pone fin a la controversia ya que omitió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> pronunciarse sobre la prueba documental que acredita el pago de Bs. 5000 por concepto de alquiler de la tienda de la Calle Hochman </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">misma que la deja para la averiguación en ejecución de sentencia conculcándose la regulación establecida en el art. 213 del Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Sobre el particular y conforme a los fundamentos desarrollados en el considerando III.1, del presente fallo </span><span>la emisión de una resolució</span><span>n con incongruencia omisiva, no necesariamente deviene en la nulidad de obrados; por cuanto, para que esta sea viable debe de trascender; es decir, debe generar tal re</span><span>percusió</span><span>n que genere un verdadero </span><span>dañ</span><span>o o perjuicio a los derechos sustanciales de las partes o en su derecho a la defensa; puesto que, </span><span>si bien es evidente que el Tribunal de alzada, ha omitido otorgar respuesta al reclamo traído en apelació</span><span>n por la hoy recurrente, la misma no conculca gravitantemente sus derechos sustanciales; en sentido que, </span><span>de la revisión de la prueba extrañada, concretamente de la declaració</span><span>n generada por </span><span>Romá</span><span>n Flores Choque cursante de fs. 347 vta., quien es arrendatario de la tienda ubicada en la Calle Hochman</span><span>, este último declaró</span><span> que desde el mes de julio a diciembre de 2020 lleg</span><span>ó</span><span> a cancelar a </span><span>Marí</span><span>a Cruz Michel Moscoso</span><span> y </span><span>desde la gestió</span><span>n 2021 en adelante lo hiciera a </span><span>Rossemary Flores Tavera de Miranda y otros</span><span>, canon por el pago de alquileres que ascienden al monto de Bs. 5000 conforme documental de fs. 345 a 346 vta; por lo que, al ser</span><span> evidente la falta de prueba para la determinación de la cuantí</span><span>a </span><span>del pago de alquileres en sentencia, la misma debe ser deducida en ejecución de la misma al tenor de la regulación establecida en el art. 215 del Có</span><span>digo Procesal Civil que establece: </span><span style="font-style:italic;">“</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">Si la sentencia condenare al pago de frutos</span><span style="font-style:italic;"> o intereses o al resarcimiento de </span><span style="font-style:italic;">daños y perjuicios, deberá fijar en cantidad lí</span><span style="font-style:italic;">quida y plazo determinado para su cumplimiento </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">o, excepcionalmente, establecerá</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;"> las bases las </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">cuales habrá</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;"> de hacerse su</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;"> liquidación en ejecució</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">n de sentencia</span><span style="font-style:italic;">.”</span><span> (Las negrillas nos corresponden). Aspecto que fue determinado correctamente por el Juez de grado y que evidentemente no afecta directamente los derechos sustanciales de la hoy recurrente al salvar la </span><span>determinación de la cuantía del pago de alquileres en ejecució</span><span>n de sentencia, justamente por la carencia de prueba para establecerla directamente</span><span>; por lo que, al no existir afectació</span><span>n directa a los derechos sustanciales de la recurrente, no corresponde acoger su reclamo por su carente relevancia, deviniendo el mismo en infundado.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">En el fondo</span><span>.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">b)</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Señaló</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> que, el Tribunal </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">Ad quem</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> gener</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ó un análisis erróneo del art. 176 del Código de las Familias y del Proceso Familiar; puesto que, su aná</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">lisis se </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">centró en que los bienes fueron adquiridos antes de la segunda unión conyugal; sin considerar que la conformación de la comunidad de gananciales opera de pleno derecho, siendo que no ha reclamado sobre el derecho propietario o de su adquisició</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n anterior, sino de</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> la conformación de la comunidad de gananciales a partir del inicio de la unió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n conyugal libre. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Sobre el tema si bien la comunidad de gananciales se constituye por los bienes </span><span>muebles, inmuebles, acciones, derechos y otros que cuentan los có</span><span>nyuges al momento del matrimonio y los posteriormente adquiridos de acuerdo</span><span> a la regulación establecida en el art. 176 del Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar, conforme lo afirma la recurrente; empero</span><span style="font-family:Calibri;">,</span><span> se debe distinguir entre los bienes propios y comunes; por cuanto, cada una de</span><span> estas se encuentra regulada de distinta forma, así</span><span> los bienes propios se encentran regulados por los arts. 178 a 186 y los comunes por los arts. 187 a 192 todos de la L</span><span>ey N°</span><span> 603.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>En tal sentido en el caso presente debe considerarse que los bienes reclamados por la recurrente consistentes en el inmueble </span><span>ubicado en la Calle Ayacucho N°</span><span> 616 de la ciudad de Sucre y tienda ubicada en la Calle Emilio Hochman de la misma ciudad, </span><span style="text-decoration:underline;">evidentemente fueron adquiridos en el primer matrimonio de Quirino Flores Mujica (+)</span><span> conforme documentales de fs. 268 a 270 vta., consistente en Se</span><span>ntencia N°</span><span> 19/2011 generada dentro del proceso de divorcio del nombrado Quirino Flores Mujica (+) y Elena Tavera Garnica</span><span> donde se determinó</span><span> que el inmueble ubicado en l</span><span>a Calle Ayacucho N°</span><span> 616 de la ciudad de Sucre </span><span style="font-weight:bold;">fue adquirido en fecha 29 de septiembre de 1993</span><span> y la tienda ubicada en la Calle Emilio Hochman </span><span style="font-weight:bold;">fue adquirida en fecha 05 de junio de 1992</span><span>; consecuentemente,</span><span> al haberse constituido la segunda unió</span><span>n conyugal de la recurrente en fecha </span><span style="font-weight:bold;">28 de febrero de 2011</span><span> hasta el 17 de julio de 2020 fecha de fallecimiento de Quirino Flores Mujica (+) </span><span>conforme Sentencia N° 116/2021 de 16 de junio, (proceso de comprobación de unió</span><span>n libre), se entiende claramente que estos son </span><span style="font-weight:bold;">bienes propios</span><span style="font-weight:bold;"> de este ú</span><span style="font-weight:bold;">ltimo</span><span>, al tenor del art. 178 inc. b) del </span><span>Có</span><span>digo de La Familias y del Proceso Familiar que expresa: </span><span style="font-style:italic;">“</span><span style="font-style:italic;">Los bi</span><span style="font-style:italic;">enes propios pueden ser obtenidos: (…</span><span style="font-style:italic;">), b) </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">Con causa de adquisició</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">n anterior al matrimonio</span><span style="font-family:Calibri;font-style:italic;">.</span><span style="font-style:italic;">”</span><span>, (Las negrillas nos corresponden) normativa que si bien en el caso presente no se encuentra dentro de las causales establecidas en el art. 180 de la misma norma familiar, esta no puede ser interpretada de forma restrictiva sino amplia pudiendo generarse distintas causales como la presente, conforme a los argumentos desarrollados en el considerando III.2 del presente fallo</span><span>; por lo que, no es correcto establecer que dichos bienes hubieran ingresado al patrimonio del fallecido en el segundo matrimonio por la división y partició</span><span>n de la comunidad de gananciales que fuera realizado en fecha 23 de octubre de 2013 conforme documental de fs. 30 y vta; debiendo </span><span>comprender la recurrente que un aspecto es el momento de la adquisición de los bienes y otro el momento de su división que no pueden ser confundidos tal como lo señ</span><span>al</span><span>ó</span><span> el Tribunal de segunda instancia acertadamente. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Consecuentemente, al determinarse que los bienes antes nombrados tienen la calidad de propios del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-style:italic;">cujus</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, la determinación del Juez de grado en sentencia de que los mismos sean divididos en un 100% entre los 8 herederos incluida la có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">nyuge</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> supérstite es correcta conforme a los lineamientos establecidos en el considerando III.3, de la presente resolució</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n, deviniendo en infundados los reclamos de la recurrente al respecto.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">c)</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Manifestó</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> que, el Tribunal de alzada conculc</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">ó la regulació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n contenida en el art. 188 inc. b) del </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo de las Familias y del Proceso Familiar</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, al determinar la divisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de los frutos de la tienda de la Calle Hochman </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">en un 100% entre 8 herederos, sin contemplar que dichos frutos por aplicació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de la </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">norma señ</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">alada son bienes comunes por modo directo, siendo s</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">u división al tenor del art. 1103 del Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo Civil. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>Al respecto, es adecuado citar el art. 188 del </span><span>Có</span><span>digo de las Familias y del Proceso Familiar </span><span>que respecto a los bienes comunes estableció</span><span>: </span><span style="font-style:italic;">“</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">Son bienes comunes</span><span style="font-style:italic;"> por modo directo:</span><span style="font-style:italic;"> (…</span><span style="font-style:italic;">). b) </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">Los frutos</span><span style="font-style:italic;"> de los bienes comunes </span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">y de los propios de cada có</span><span style="font-weight:bold;font-style:italic;">nyuge</span><span style="font-style:italic;">.”</span><span> (Las negrillas nos corresponden); consecuentemente, al determinarse en S</span><span>entencia la división y partició</span><span>n del 100% de los frutos (alquileres), generados por la tienda de la Calle Hochman, entre los 8 herederos incluida la conyugue </span><span>supé</span><span>rstite</span><span> averiguables en ejecució</span><span>n de sentencia</span><span>, decisió</span><span>n que fuera confirmada por el Tribunal de alzada, en ambas instancias no se </span><span>consideró</span><span> la norma antes desglosada y acusada por la recurrente de vulnerada; siendo evidente que los frutos de los bienes</span><span> propios, son también comunes por modo directo; tal como lo señ</span><span>ala el art. 188 inc. b) de la Ley N</span><span>°</span><span> 603 antes desarrollado; por lo que,</span><span> al ser comunes le corresponde a la conyugue supé</span><span>rstite el 50% de dichos frutos por su ganancialidad, debiendo concurrir como otro hijo respecto al otros 50% conforme a los lineamientos desarrollados en el considerando III.3, del presente fallo; en tal sentido,</span><span> siendo evidente la acusació</span><span>n generada por la recurrente corresponde acoger la misma solo respecto a los frutos generados por la referida tienda. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;font-weight:bold;text-align:Justify;"><span>- Respecto a la respuesta al recurso de casació</span><span>n. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Sobre el particular debe tenerse presente que los reclamos generados en el recurso de casació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n interpuesto por </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">María Cruz Michel Moscoso, fueron desestimados en la presente resolución excepto el acusado respecto a los frutos (alquileres) generados por la tienda ubicada en la </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Calle Hochman, que debe ser regulado conforme al art. 188 inc. b) del Código de las Familias y del Proceso Familiar, que fue debidamente acusado de vulnerado por la recurrente, debiendo en consecuencia estar la parte que contestó al referido recurso de casación a los fundamentos desarrollados en la presente resolución. </span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Bookman Old Style;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span>De este modo, al ser evidente uno de los reclamos acusados en casación corresponde emitir resolución en la forma prevista en el art. 220.IV del Có</span><span>digo Procesal Civil.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">POR TANTO: </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">La Sala Civil del Tribunal Supremo de Justicia del Estado Plurinacional de Bolivia, con la </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">atribució</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n conferida por el art. 41 y</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> 42.I num. 1 de la Ley del Ó</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">rgano Judicial de 24 de junio de</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> 2010, y en aplicació</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n del art. 220.IV </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">del Có</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">digo Procesal Civil, </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">CASA PARCIALMENTE </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">el </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">el Auto de Vista N° 09/2025, de 07 de enero, corriente de fs. 495 a 501 vta., pronunciado por la Sala Civil y Comercial Primera del Tribunal Departamental de Justicia de Chuquisaca</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, y deliberando en el fondo </span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">MODULA</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> el inc. b) de la Sentencia N° 124/2024 de 26 de agosto, declarando comú</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n y ganancial los frutos generados por la tienda de la Calle Hochman</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">, debiendo procederse solo a la divisió</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n del 50% de dichos frutos entre los 8 here</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">deros incluida la conyugue supérstite, sea su averiguación en ejecució</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">n de Sentencia, computable desde el fallecimiento de Quirino Flores Mujica (+) acaecido en fecha 17 de julio de 2020</span><span>.</span><span style="font-family:Bookman Old Style;"> Con costas y costos procesales.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;">Siendo excusable el error no se impone multa a los Vocales suscriptores del Auto de Vista.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;font-style:italic;">Regístrese, comuníquese y devué</span><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;font-style:italic;">lvase.</span></p>
<p style="margin:800 0 800 0;font-family:Calibri;font-size:11pt;text-align:Justify;"><span style="font-family:Bookman Old Style;font-weight:bold;">Relator</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">: </span><span style="font-family:Bookman Old Style;">Mgdo. Primo Martí</span><span style="font-family:Bookman Old Style;">nez Fuentes.</span></p>
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