Nosotros
Empezamos Pixi porque investigar el derecho no debería costar lo que cuesta.
Horas perdidas entre gacetas, PDFs y códigos sueltos. La duda de si la norma sigue vigente. El peso de que un error lo termine pagando el cliente. Es el trabajo antes del trabajo, y se repite en cada estudio de la región.
Lo conocemos desde adentro
Habíamos sido esa persona: la que se queda hasta tarde reconstruyendo qué dice una norma, la que revisa tres veces antes de citar y aun así no queda tranquila. La investigación jurídica se lleva las horas que deberían ir al análisis, a la estrategia y al cliente.
Y los riesgos no vienen de a uno. Citar la versión equivocada de una norma es real —y de los que dejan marca—, pero al lado están la sentencia que no encontraste, la reforma que se te pasó y la fuente que nadie consolidó. Un dato mal cuesta en horas, en confianza y en cliente.
Debajo de todo eso hay algo estructural: la ley no es una foto, es una secuencia de versiones, y cada pregunta jurídica viene con una fecha pegada. Nadie estaba tratando el derecho como lo que realmente es.
Lo que sí estamos haciendo
Construimos la herramienta que nos habría devuelto esas horas: encuentra la norma y la jurisprudencia, te dice qué estaba vigente en cada fecha y trae siempre la cita a la fuente para que la verifiques. La hacemos en Bolivia, para el derecho de la región —el que las herramientas globales nunca miraron de cerca.
Lo que no estamos haciendo
No reemplazamos abogados. No reemplazamos al asesor externo cuando hay juicio de por medio. No somos un sistema de gestión de casos. Y no prometemos cobertura que no podemos respaldar.